#PanamaPapers: Secretos y mentiras de Omar Yunes y su padre

Publicado el Abril 15, 2016, Bajo Columna de opinión, Autor LluviadeCafe.

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PROCESO
Por:Alvaro Delgado
El expriista Miguel Ángel Yunes Linares, candidato a gobernador de Veracruz por la coalición PAN-PRD, rechazó que su hijo Omar Yunes Márquez haya creado, con la asesoría del despacho Mossack Fonseca de Panamá, un fideicomiso en Nueva Zelanda para presuntamente ocultar dinero en paraísos fiscales.

“Hay un señor que se llama Omar Yunes, que nadie dice que sea mi hijo. Hay 20 Omar Yunes en mi familia, para empezar, y muchos fuera de la familia”, afirmó. “Lo ponen a nivel de Putin, lo ponen a nivel de jefes de Estado, a nivel del rey de Arabia Saudita, a un joven que tiene unos restaurantes, es una tontería, no tiene nada que ver”.

El propio Yunes Márquez negó también, en entrevista colectiva, ser el titular y el beneficiario junto con su esposa, Ángela Ruiz Pérez, del fideicomiso en Nueva Zelanda, según publicó Proceso en su página web como parte de la investigación periodística global con los archivos de Mossack Fonseca conocidos como #PanamaPapers. “Todo lo hago abiertamente, eso es lo chistoso, y por eso me atacan”, se quejó.

–¿Va a proceder al respecto? –le preguntó un reportero.

–Se puede proceder, se puede hacer la aclaración, la realidad es que los medios, con todo respeto, los que quieren atacar publican lo que quieren. Entonces ya ni pex (sic).

Padre e hijo mienten: Omar Yunes Márquez gestionó, cotizó, contrató y pagó la creación del fideicomiso a través de Mossack Fonseca y el despacho mexicano Doporto y Asociados –cuyo dueño, Luis Doporto, participa en la reestructuración del mercado de la distribución de medicamentos en México–, una operación que hizo entre mayo y julio de 2012, en pleno proceso electoral en México.

Incluso, el 3 de mayo de ese año el mismo Yunes Márquez se comunicó, por teléfono y vía correo electrónico, con Giovani Castillo, abogado de Doporto y Asociados, para dar instrucciones sobre el caso, según consta en los propios archivos de Mossack Fonseca obtenidos por Proceso.

“Hola, Giovani, cómo estás. Te buscaba para preguntarte si ya estará lista la documentación de la estructura legal que armamos con ustedes, ya que ahora sí la necesito. Copio a Jésica Torres en este correo para darle seguimiento y poder sacar este tema lo más pronto posible. ¿Me avisan si hace falta algo todavía? Saludos.”

Al día siguiente, Castillo se comunicó con Torres, colaboradora de Yunes Márquez en Planta de Ideas –una de sus empresas– para decirle que habló telefónicamente con él y que le envía un listado con “la información que requerimos nos sea proporcionada por parte de la esposa de Omar para poder terminar con su estructura”.

A partir de entonces se sucedió un vasto intercambio de mensajes y documentos entre Torres y Castillo, así como entre Egbert Wetherborne, de Mossack Fonseca, y Bernardo Jaskille Begné (entonces abogado de Doporto en Europa y actualmente dueño de su propio despacho en México) para la constitución del fideicomiso llamado The Elysian Trust.

Fue precisamente Jaskille Begné quien le comunicó a Wetherborne la estructura del fideicomiso:

“El fideicomiso será constituido con USD $100 y recibirá por parte de la fundación holandesa llamada Stichting Administratiekantoor Strechman un certificado de participación que te anexo. El nombre del fideicomiso será: The Elysian Trust. El settlor (fideicomitente) es el señor Omar Yunes Márquez de nacionalidad mexicana. El primer beneficiario será el mismo señor Yunes. El segundo beneficiario será la señora Ángela Ruiz Pérez del señor Yunes, igual de nacionalidad mexicana.”

Ángela Ruiz Pérez y Omar Yunes Márquez contrajeron matrimonio religioso en el exconvento de las Vizcaínas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, un año antes, el sábado 7 de mayo, y el enlace civil había sido el 2 de abril en la palapa norte del hotel Fiesta Americana, en Boca del Río.

Una vez que Yunes y su esposa enviaron copias de sus pasaportes, cartas de referencia bancaria y de un domicilio en la colonia Chapultepec Morales, se procedió al registro del fideicomiso, cuyo pago ascendió a 4 mil 700 dólares.

El despacho Doporto comunicó a Mossack Fonseca la manera en que se haría el finiquito: “El pago será enviado de una empresa llamada Maxim Investments Corporation CV, la cual tiene un contrato de mandato con Knigthbridge International Corporate Services, Ltd”.

Esta última empresa tiene su sede en las Islas Vírgenes Británicas, un paraíso fiscal, según consta en la dirección consignada en dos facturas, copia de las cuales forman parte de los 11 y medio millones de archivos compartidos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación a más de 100 medios en el mundo, como Proceso, el único medio escrito de México.

Lo curioso es que dos años después, el 30 de octubre de 2014, Mossack Fonseca seguía sin pagar las dos facturas, como se lo requirió la representante de este despacho, Giselle Ocampo, al abogado Jaskille Begné, quien recordó que Yunes Márquez no firmó el fideicomiso.

“Subsecuentemente les avisamos que el Sr. Yunes no quiso seguir adelante con la estructura, por lo que cancelábamos ese proyecto”, dijo el abogado, quien, como ya se acreditó, condujo todas las negociaciones con Mossack Fonseca.

En la mira de la PGR

El intento de ocultar este fideicomiso por parte de Yunes Linares y su hijo menor –hermano de Fernando, actual senador, y de Miguel Ángel, alcalde de Boca del Río– es un comportamiento habitual del jefe del clan.

Priista durante décadas, mano derecha de personajes de la talla de Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo, artífice de la exoneración de los implicados en el Pemexgate y luego operador prominente de Felipe Calderón, Yunes Linares ha estado siempre en medio de escándalos de corrupción, igual que el gobernador Javier Duarte, su enemigo.

Actualmente Yunes Linares está bajo investigación de la Procuraduría General de la República (PGR) acusado de enriquecimiento ilícito por la adquisición de propiedades que no pudo haber comprado con su sueldo de servidor público, el más reciente como director general del ISSSTE.

En junio de 2011, una vez que se pelearon, Gordillo acusó a Yunes de corrupción en el manejo de 50 mil millones de pesos entre 2007 y 2010, cuando Calderón lo puso al frente del ISSSTE, y exigió realizar auditorías a la institución.

Yunes, a su vez, aseguró que ella le pidió, en febrero de 2007, 20 millones de pesos mensuales para financiar el partido Nueva Alianza y exigió también que rindiera cuentas sobre los recursos del sindicato magisterial.

“Yo nunca fui su súbdito y ni acepté ser su cómplice. Soy un hombre honorable, lo he sido toda mi vida y por ello no permito que ella, la reina de la corrupción, ni nadie venga a los medios a señalar que estamos ante evidencias de malos manejos”, subrayó.

Gordillo retó a Calderón a practicar auditorías al ISSSTE, pero la única respuesta de éste fue lamentar “un espectáculo así” protagonizado por sus dos amigos y socios.

La fortuna de Yunes Linares fue súbita: en 2007, cuando Calderón lo ubicó en el ISSSTE, no poseía ni casa propia y en el banco tenía sólo 498 mil pesos, según su declaración patrimonial, pero al dejar el cargo era multimillonario.

En una denuncia presentada ante la PGR por Manuel Espino, expresidente del PAN, se detalla que Yunes Linares es propietario de cuatro cuentas en Estados Unidos por 6 millones 57 mil dólares, según los estados de cuenta a su nombre que llegaban a un domicilio, supuestamente de su propiedad, en Miami Beach, Florida.

Con base en documentos que Espino aseguró son auténticos, la denuncia ante la PGR, presentada en junio de 2013, acredita supuestas cuentas de Yunes en Estados Unidos que registraron depósitos millonarios cuando era director del ISSSTE; también le atribuye propiedades inmobiliarias.

La denuncia describe que las empresas Veracruzana de Bienes Inmuebles, S. A. de C. V. y Proxislomg Pralo, S. A de C. V., cuyos administradores son la esposa de Yunes Linares, Leticia Isabel Márquez Mora, y su hijo menor, Omar Yunes Márquez, adquirieron siete predios en las mejores zonas de Boca del Río y Alvarado, Veracruz.

“Se estima que estos elementos refuerzan la existencia de un evidente enriquecimiento ilícito del denunciado”, subraya la denuncia, a la que se anexan documentos del Registro Público de la Propiedad a nombre de los señalados, por lo que la PGR inició una averiguación previa.

Apenas en enero la Unidad Especializada en Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y Falsificación de Moneda, de la PGR, recibió un informe del Registro Público de la Propiedad que identificó 22 propiedades a nombre de Yunes Linares, de su familia o de las empresas mencionadas, según publicó la agencia de noticias Quadratín.

Aunque es el único del clan familiar que no se dedica a la política, Omar Yunes Márquez es investigado por la PGR en sus múltiples negocios, incluyendo su empresa inmobiliaria Atma Real Estate Investment Network, que administra numerosas propiedades, y sus 13 restaurantes Sushito.

Quizá porque es también franquiciatario de Sushito como su hijo, Yunes Linares identifica a Joaquín Vargas Guajardo, propietario de MVS, como su “hermano” y capaz de evitar que se difundieran escándalos de corrupción cuando Carmen Aristegui estaba en esa empresa.

Así lo expresó en una conversación difundida en YouTube, en abril de 2013, cuando Joaquín Guzmán, alcalde panista de Tantoyuca, le manifestó su preocupación de que, en el programa de la entonces conductora de MVS, se hablara de la corrupción en ese municipio. “Por Carmen Aristegui no te preocupes”, le dijo Yunes Linares.

Y añadió: “No’mbre, Carmen es amiguísima nuestra. El dueño de la estación es Joaquín Vargas, que es como mi hermano. Al contrario, seguramente dirá lo contrario”.

La propia Aristegui difundió en su portal la grabación y aclaró al final de la nota: “En la grabación, Yunes Linares no expone ningún dato que pruebe la amistad que señala con Aristegui”.

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