Estado de los ESTADOS: Mega recorte

Publicado el febrero 18, 2016, Bajo Columna de opinión, Autor LluviadeCafe.

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Aprovechando la gira del Papa Francisco, los responsables de la hacienda y las finanzas del país: Luis Videgaray, titular de la SHCP, y Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, anunciaron el “ajuste preventivo” al gasto público para este año por un monto de 132 mil 300 millones de pesos, es decir, 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

No ocultaron la intención de darle la puntilla a Petróleos Mexicanos (Pemex) al restarle 100 mil millones de pesos a su presupuesto, mientras que el resto será sustraído al gasto federal, sin tocar los recursos destinados a los programas sociales (electorales) de la Sedesol, vitales en 12 entidades, ni los de (in) seguridad pública, “por si las moscas”, no vaya a ser se registre un incremento mayor en el descontento social contra el actual régimen en el poder.

Desde Palacio Nacional, donde al año pasado también se anunció un recorte al presupuesto -el cual pegó directamente en las expectativas de crecimiento de 2015, de hasta 4.5 por ciento del PIB, para finalmente quedar, según cifras oficiales, en 2.5% del PIB, resentido en las actividades productivas, la creación de empleos y, en fin, la generación de riqueza-, Luis Videgaray tuvo la desfachatez de sostener que el recorte no afectará el crecimiento económico del país; lo dicho, sin duda alguna será refutado en las próximas semanas tanto por los expertos y especialistas del sector privado consultados periódicamente por el Banco de México, como los analistas de calificadoras y organismos financieros internacionales. Así, “a ojo de buen cubero” y si bien nos va, México crecerá este año por debajo del 2 por ciento del PIB, totalmente insuficiente para hacer frente a las necesidades y requerimientos de la población en materia de empleo y bienestar social.

A su vez, el aventajado alumno del Fondo Monetario Internacional (FMI) y aspirante permanente a dirigirlo, Agustín Carstens, dio a conocer también un incremento de 50 puntos porcentuales a la tasa de interés de referencia, para ubicarla en 3.75 por ciento, uno de los aumentos más importantes de los últimos meses, con el fin de evitar, dijo, se traslade la devaluación del peso a las expectativas de la inflación. Esta decisión se tomó luego de una reunión extraordinaria, el martes pasado, de la Junta de Gobierno de Banxico, donde se determinó la necesidad de ajustar la política monetaria de México. El funcionario descartó este anunció como el inició de una ronda de ajustes al alza de la tasa de interés, pues esas decisiones, subrayó, se deben tomar con cautela y siguiendo el desempeño de los mercados.

Luis Videgaray también informó la suspensión en la venta de dólares de la reserva internacional de divisas, aunque no descartó intervenciones discrecionales en el mercado si se presentan condiciones excepcionales. La Comisión de Cambios, compuesta por el Banxico y SHCP suspendieron la subasta del billete verde en los mercados financieros, a los cuales inyectaba hasta 400 millones diarios, ante la inutilidad de éstas para detener la depreciación del peso frente a la ola especulativa internacional, y el despilfarro de las reservas del país con este mecanismo, advertido desde hace meses por los expertos financieros internacionales, quienes recomendaban precisamente adoptar mecanismos que incluyeran subir la tasa de interés de referencia
Hasta el momento, el costo de los mecanismos de venta de dólares en subasta fue superior a los 28 mil millones de dólares a partir del 9 de diciembre de 2014, cuando la propia Comisión de Cambios reinició las intervenciones en el mercado cambiario, para hacer frente la volatilidad que mostraba desde entonces la paridad del peso con el dólar. De acuerdo con el titular de Hacienda, la mayor parte del recorte se aplicará en gasto corriente, como sueldos y salarios, así como otros gastos de operación considerados no prioritarios. Pero en lo referente a la inversión, el ajuste será de 13 mil millones de pesos, es decir, 40 por ciento del presupuesto para este rubro proyectado para el año en curso, aunque insiste: no se tocarán proyectos “prioritarios” como el nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, el tren ligero de Guadalajara o el tren México-Toluca.
PEMEX ASFIXIADO POR LVC
Será un mera formalidad la propuesta a exponer la próxima semana por el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), José Antonio González Anaya, a su Consejo de Administración de recortar su presupuesto en 100 mil millones de pesos durante el presente ejercicio fiscal. Nadie en su sano juicio espera ver a los integrantes de dicho consejo oponerse a la propuesta de ajuste de Luis Videgaray.
Ahora se ve claro porque la designación del concuño de Carlos Salinas de Gortari en la dirección general de Pemex, sin contar con conocimientos o experiencia en el sector energético. Llegó sólo a recortar recursos y a ejecutar despidos de personal, así como a utilizar los elementos establecidos en la reforma energética de Enrique Peña Nieto, como los mecanismos de asociaciones con otras empresas, así como nuevas estructuras, actividades y “oportunidades de negocios” para el círculo en el poder.
Hace más de un año, el precio del crudo estaba en 100 dólares por barril y ha venido en picada para observar un nivel cercano a los 20 dólares. Y todo parece indicar habrá una peor situación. El crudo pesado Maya, el que más exporta Pemex, puede caer tan bajo como 19 dólares por barril a finales de marzo, de acuerdo con análisis internos de la empresa productiva del Estado, lo cual complicará más los esfuerzos por revertir su declinante producción.
A Pemex, en esta administración federal neopriísta, le han metido toda la presión posible para reventarla. Antes del recorte anunciado por Luis Videgaray este miércoles, ya estaba acosada por la necesidad de recortar gastos y sanear sus finanzas, obligándola a aceptar inversión privada en porcentajes mayoritarios. Situación ésta analizada tiempo atrás en estas mismas líneas.
El déficit financiero de Pemex se triplicó en la primera mitad de la administración de Peña Nieto. Al cierre de 2015, alcanzó 146 mil 856 millones de pesos, es decir, se incrementó 109 mil millones de pesos respecto al cierre de la administración pasada, cuando el desequilibrio se ubicó en 37 mil 353 millones de pesos, de acuerdo con cifras oficiales.
A finales de enero, Videgaray dejó entrever su intención de endeudar más a Pemex al inyectarle capital, privado o proveniente de deuda pública. El funcionario condicionó los montos y características de la ayuda a las condiciones del mercado y de los propios planes de inversión de Pemex. De cualquier manera dicha inyección de capital aliviaría sus finanzas, golpeadas por una caída de más del 70 por ciento en los precios del crudo desde 2014. Pero no, lo que anuncian es recortarle 100 mil millones de pesos este año a su presupuesto. Así ninguna empresa sobrevive.
El ataque estratégico permanente y consistente de la nomeklatura priísta en el poder contra Pemex es evidente desde cualquier enfoque. El año pasado, durante la discusión de la Ley de Ingresos de la Federación 2016, senadores de oposición advirtieron la aprobación de una reforma fiscal calificada desde ese entonces como un “Pemexproa”, toda vez que, según lo precisó Mario Delgado Carrillo del PRD, el dictamen avalaba un nuevo endeudamiento de casi dos billones de pesos.
La Ley de Ingresos 2016 fue diseñada por el equipo de Videgaray para compensar el déficit presupuestario tras la “reforma energética” de Peña Nieto y después de la caída de los precios internacionales del petróleo vía impuestos. En otras palabras, se advirtió, los mexicanos pagarán de su bolsa 4 billones 763 mil 874 millones de pesos para resarcir los daños.
A pesar de todo, los senadores del PRI y sus aliados se impusieron, las reformas fueron inamovibles y se pasaron a la Cámara sin modificarle una sola coma. Desde entonces, el senador David Monreal Ávila, del Partido del Trabajo, cuestionó la eficacia de las medidas fiscales; puso en duda se pudiera garantizar la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico proyectado entre 2.6 y 3.6 por ciento para 2016. La realidad la tenemos a la vista.
“PEMEXPROA”
En declaraciones a la prensa este martes, el senador Mario Delgado precisó que el 28 de octubre de 2015, el Senado fue alertado sobre el riesgo de avalar un “Pemexproa”, lo cual podría representar a los mexicanos una carga equivalente a los 10 puntos del PIB (Producto Interno Bruto). De acuerdo a los cálculos del legislador perredista, 10 puntos del PIB equivalen a un billón 946 mil millones de pesos. El Fobaproa en su momento, de 688 mil millones de pesos, traídos a valor presente son 1 billón 169 mil millones de pesos, es menor que el denominado “Pemexproa”.
Pese a todo, se avaló el “rescate” de un esquema privilegiado de pensiones (de Pemex y la CFE) a través de un artículo transitorio y sin discusión de por medio. “Estamos hablando de un sistema privilegiado de pensiones, que opera en total opacidad, porque cuántos de esos pagos son para ex directivos, con grandes pensiones y cuyos montos desconocemos”, reprochó.
En estas mismas líneas registramos que el pasivo laboral calculado por la Secretaría de Hacienda a mediados del año pasado alcanzaba 5.16 billones de pesos de los trabajadores del ISSSTE; 2,82 billones de pesos como deuda de jubilados y pensionados del IMSS; 1.47 billones de pesos para quienes laboraban en Pemex; y 536 mil millones de pesos para los jubilados de la Comisión Federal de Electricidad. Tal pasivo laboral no es más que un déficit fiscal del pago de las pensiones, porque nunca crearon los fondos de ahorro correspondientes y los gobiernos en turno tomaron este recurso como gasto corriente.
Como regalo de la “fiesta de brujas” el año pasado, los senadores del PRI, PAN y PVEM votaron y avalaron el segundo transitorio, en el que se establecía una excepción para permitir un monto de endeudamiento interno por 535 mil millones de pesos, más lo que resultara de conformidad con lo previsto en el decreto del 11 de agosto del 2014, es decir, los pasivos laborales de las dos empresas productivas del Estado, Pemex y CFE. El rescate de Pemex arrancó el martes pasado con el pago de pensiones para los trabajadores representados por Carlos Romero Deschamps, con la entrega de un pagaré por 50 mil millones de pesos.
DE LOS PASILLOS
La corrección de políticas fiscales y monetarias adoptadas por la Secretaría de Hacienda y el Banco de México combinada con una alza en los precios internacionales del petróleo, permitió a la moneda mexicana apreciarse el miércoles en su paridad con el dólar, el cual se vendía a 18.45 pesos en ventanillas bancarias de la Ciudad de México. Así, el peso recuperaba 60 centavos respecto a la apertura de las operaciones, es decir, una ganancia de 3.1 por ciento frente al dólar y de 3.4 por ciento respecto al tipo de cambio observado al cierre del martes. El peso vivió su mejor día contra el dólar desde octubre de 2011.
Diputados del PRD acusaron que el ejercicio presupuestal de ocho años quedó en la opacidad porque la Comisión de Presupuesto incumplió con su obligación de revisar y dictaminar las cuentas públicas. En una declaración de la fracción parlamentaria del Sol Azteca se acusa: “la Comisión de Presupuesto omite reiteradamente su obligación de revisar cada año los ingresos y gastos de la Federación, por lo cual casi 23 billones de pesos, la mitad de los proyectados entre 2000 y 2016, permanecen en la opacidad y, por tanto, se desconoce la evaluación de en qué se gastaron”. Por esa razón, los legisladores carecen de elementos objetivos para evaluar la gestión financiera, comprobar si se ajustó a lo planeado, promover sanciones por malversación de fondos y proyectar sobre bases reales los ingresos y gastos del siguiente año.

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