LA “HERMANDAD” DE TAMAULIPAS YA NO LE TIENE MIEDO A LA DEA

Publicado el diciembre 10, 2015, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.

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sinembargo

Una de las primeras acciones de Jesús Murillo Karam como Procurador General de la República fue cuestionar la fiabilidad del programa de testigos protegidos. Era diciembre de 2012, a menos de un mes del inicio del nuevo sexenio, cuando medios nacionales empezaron a reportar que el nuevo Fiscal priista desestimaba, sobre todo, los testimonios de las averiguaciones iniciadas en el Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) contra los ex gobernadores tamaulipecos Tomás Yárrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores por presunta protección al narcotráfico.

En Estados Unidos, sin embargo, las investigaciones estaban tan avanzadas que el Gobierno federal confiscó ese mismo mes de diciembre un lujoso condominio ubicado en la parte sur de Isla del Padre, Texas, propiedad de Yárrington Ruvalcaba y sospechoso haber sido adquirido en una operación de lavado de dinero procedente del tráfico de drogas.

En mayo siguiente, un Juzgado federal con sede en Brownsville, Texas, formuló el expediente B-12–435–S1 y acusó formalmente al ex mandatario de haber recibido sobornos del narcotráfico desde al menos 1998, cuando era candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al Gobierno del estado y el dinero le llegaba, dice la acusación oficial, “a través de la Policía Estatal” del entonces Gobernador Manuel Cavazos Lerma, también priista y hoy Senador de la República.

Eugenio Hernández Flores, por su parte, fue acusado por lavado de dinero el pasado 27 de mayo, cuando el Juzgado federal con sede en Corpus Christi, Texas, lo señaló en el expediente C–14–178–S como probable responsable de “transferir, transmitir y tratar de trasmitir instrumentos y fondos relacionados con el producto de actividades ilícitas”.

La persecución en Estados Unidos, sin embargo, ha contrastado desde el inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto con la inacción de la PGR, que tiene pendiente ejecutar una orden de aprehensión contra Yárrington desde el 27 de febrero de 2014, cuando la justicia federal le negó al ex mandatario un amparo.

En el caso de “Geño” Hernández Flores, las acusaciones de Estados Unidos difieren en México, además, con la exhibición de su protección política. Ni aun el anuncio difundido el pasado 19 de junio por el Buró Federal de Investigación norteamericano (FBI), que busca asegurarle 30 millones de dólares y cuatro propiedades, parece preocuparle. Al contrario. Sentado en primera fila en el Centro de Convenciones de Tampico el pasado 18 de noviembre, durante el Quinto Informe del Gobernador Egidio Torre Cantú, el político acusado en Estados Unidos de lavado de recursos de procedencia ilícita recibió del actual mandatario priista un agradecimiento público por su presencia.

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