Dinero

Publicado el Abril 1, 2015, Bajo Columna de opinión, Autor LluviadeCafe.

Galván Ochoa

Enrique Galván Ochoa

Por lustros la riqueza de gas se ha desperdiciado. Se quema y contribuye a la contaminación atmosférica. Finalmente comenzará a ser aprovechado… pero en beneficio de empresas estadunidenses y, es de suponer, sus socios mexicanos. PMI, la filial de Pemex, firmó un acuerdo con los fondos de inversión Black Rock y First Reserve para que éstos compren una participación de 45 por ciento en la construcción del gasoducto Los Ramones II.

Se trata del mayor proyecto de inversión desde que se abrió la industria petrolera nacional al capital privado. Entre ambas firmas aportarán 900 millones de dólares para importar gas natural de Estados Unidos a México. Esta es la primera implementación material de la reforma energética en México. Es el inicio de lo que creemos será una larga serie de inversiones, dijo el director de Pemex PMI, José Manuel Carrera. Con ese proyecto se pretende disminuir los costos de la electricidad en nuestro país para impulsar al sector manufacturero y de exportaciones frente a los competidores. El acuerdo es por 25 años, durante los cuales Black Rock y First Reserve podrán transportar gas natural por el ducto que se extenderá desde Eagle Ford, en Texas, hasta Guanajuato. Se espera que la construcción concluirá en los últimos meses de 2016. Un primer tramo del ducto, que llega hasta Los Ramones, en Nuevo León, fue inaugurado el pasado 2 de diciembre por el presidente Peña Nieto. ¿Están pensando lo mismo que yo? No sólo importaremos gasolina de Estados Unidos, sino también gas. Dependencia energética abrumadora. Negocios fabulosos.

El caso Noruega

Paul Krugman, sin proponérselo, tal vez hizo realidad el lema Mover a México, porque movió el piso a muchos ciudadanos. Ya me cansé de esperar a que suceda el milagro mexicano, dijo el premio Nobel de Economía 2008 en la conferencia que ofreció en la reunión de Canacintra (mi opinión es que el milagro no puede ocurrir mientras la partidocracia en el gobierno no sea sustituida por una administración que tenga como divisa tolerancia cero a la corrupción, la impunidad y el cinismo). No todos los países son así. En Noruega sí ocurrió el milagro. Los años de bonanza petrolera le permitieron reunir uno de los fondos de inversión más importantes del mundo: 860 mil millones de dólares. Garantizan las pensiones de todos los ciudadanos. Está diversificado: se invierte en distintos países y en diferentes sectores de la economía. Son tiempos de turbulencia. ¿Cómo piensan proteger y hacer crecer el dinero –no es de los políticos, es de los ciudadanos? El director ejecutivo del fondo noruego, Yngve Slyngstad, dijo que este año venderán los bonos que poseen de deuda europea. Ya se deshicieron de su parte de deuda irlandesa y portuguesa, y reducirán su participación en las deudas española e italiana. Mientras en 2014 dedicaron 2.2 por ciento del total del dinero –unos 18 mil millones– a bienes raíces, durante el actual lo incrementarán a 5 por ciento. En promedio, el sector les ha dado rendimientos de 7.6 por ciento anual. Esta semana dio inicio la búsqueda de un portafolio de inversión en Asia, concentrado particularmente en Singapur y Tokio. Tokio es el mejor mercado en el mundo para los bienes raíces. Podemos invertir muchísimo en Asia, dijo Karsten Kallevig, jefe de inversiones. Actualmente poseen activos en Nueva York, Londres y Berlín. (Cabe insistir: no son inversiones de los Murat noruegos, sino del pueblo noruego.) Esperan que al final de la década supere el billón de dólares (un millón de millones). El gobierno dice que su estrategia busca proteger el fondo de cualquier pérdida y que genere ganancias permanentes. Según el ministro de Finanzas, Sigbjorn Johnsen, se podría decir que estamos invirtiendo para el infinito. (Y en México, la pobreza infinita.)

Contrato a Grupo México

Será generosamente compensado por la multa –aunque fue ínfima– que le impuso la Semarnat por el derrame de 40 mil metros cúbicos de una solución de sulfato de cobre a los ríos Sonora y Bacanuchi. Grupo México, de Germán Larrea, y la sonorense Propiedades Inmobiliarias de México (Primex), de Víctor Ortiz, son las únicas dos empresas que entregaron propuestas para obtener la concesión para construir y operar durante 30 años el libramiento de Hermosillo. De acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el contrato para construir el libramiento de 37 kilómetros de longitud entre las carreteras Hermosillo-Nogales y Ciudad Obregón-Hermosillo tiene un valor de alrededor de mil 200 millones de pesos. La dependencia informó que otras compañías, como Ideal, OHL México, Sacyr, Invex Infraestructura y Omega, presentaron cartas de disculpa. El fallo se dará a conocer el próximo 17 de abril.

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