México SA

Publicado el marzo 25, 2015, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.

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Carlos Fernández-Vega

La Jornada

Un par de semanas atrás el director general de Pemex Exploración y Producción, Gustavo Hernández, reconoció que en 2015 la empresa productiva del Estado no cumpliría la meta de producción de crudo y que, en promedio, dejaría de extraer 112 mil barriles por día, un río de oro negro y de billetes verdes para el país, lo que impactaría negativamente a las de por sí golpeadas finanzas de la otrora paraestatal. Pésima noticia en tiempos de astringencia y tijeretazos presupuestales.

Lo anterior causó airada respuesta pública del ministro del (d)año, pues, dijo, se trata de información no confirmada, por lo que mientras ésta mantuviera ese estatus, y en espera de un milagro guadalupano, el genio de las finanzas nacionales advirtió que no realizaría ningún ajuste (mejor dicho, otro ajuste, porque el primero ya lo practicó; 124 mil millones de pesos, y Pemex asumió la mitad de ellos).

Pero bueno, la guadalupana no está del lado de Luis Videgaray y el milagro no llegó. Por el contrario, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) confirmó la información divulgada por Gustavo Hernández. Por medio de su Reporte del programa operativo trimestral de Pemex Exploración y Producción (POT-I) 2015 (copia del cual está en poder de México SA), la CNH ratifica que no se cumplirá la meta oficial de producir cotidianamente 2 millones 400 mil barriles de petróleo.

Si bien va, el volumen de producción promediará 2 millones 288 mil barriles por día, lo que implica una merma cercana a 5 por ciento con respecto a la citada meta, o lo que es lo mismo, alrededor de 41 millones de barriles en el año, lo que se traduce en casi 2 mil millones de dólares menos para las arcas nacionales (ayer el precio de la mezcla mexicana de exportación cerró en 45.23 dólares).

La información, pues, es oficial (a menos de que en Hacienda no le den mayor importancia a la Comisión Nacional de Hidrocarburos), de tal suerte que habrá que esperar la reacción del ministro del (d)año, es decir, de qué tamaño será el ajuste (si aplica el segundo en 2015 o aguanta a 2016), producto de un nuevo descenso en la producción de crudo y el sostenido desplome de los precios de la mezcla mexicana de exportación.

En vía de mientras, el citado reporte de la CNH revela que en este agitado 2015 la producción petrolera en Cantarell (alrededor de 20 por ciento del total) caería poco más de 8 por ciento, mientras en la Región Norte el descenso sería cercano a 10 por ciento. De hecho, en la fiesta oficial tras la aprobación de la reforma energética se prometió que la producción de petróleo en México se incrementaría a 3 millones de barriles por día, aunque el citado Gustavo Hernández (quien por informar lo correcto debió recibir una andanada de recordatorios maternos por parte de sus jefes) dos semanas atrás precisó que si bien caminaban las cosas, tal meta se cumpliría por allá de 2020, es decir, en el segundo año del próximo gobierno. Entonces, la pelota está en la cancha del ministro, quien aseguró que no habría alza en los impuestos.

Mientras se conoce cómo mueve sus piezas el gobierno federal, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la Cepal, advierte que el desplome de los precios del petróleo crudo representa todo un desafío para los países productores de la región, por sus efectos en su sector externo y sus implicancias fiscales.

El organismo especializado de la ONU señala que como resultado de esa evolución de los precios, los países exportadores de la región enfrentan una erosión de su nivel de ingresos por exportaciones y una consecuente contracción del nivel de ingresos de los respectivos gobiernos. Por cierto, los países importadores de petróleo crudo se han visto fiscalmente beneficiados con las reducciones recientes de precios.

Entre 2013 y 2014, como promedio, los ingresos fiscales provenientes de los hidrocarburos pasaron de 7.8 a 6.7 puntos porcentuales del producto interno bruto de los siete países considerados en el análisis de la Cepal (México, Bolivia, Brasil, Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela), en los que el efecto del declive de los precios se combina con un crecimiento lento o incluso una reducción de la producción. En 2015, estima la Cepal, con los precios actuales, esos ingresos fiscales serían inferiores a 5 puntos porcentuales del PIB, como promedio de los países considerados, en una estimación gruesa.

Si se considera la alta dependencia fiscal respecto de la explotación de recursos naturales no renovables que muestran varios países de la región (México entre ellos), la reforma de los regímenes fiscales sobre las industrias extractivas debería apuntar hacia una combinación de instrumentos que permita asegurar un flujo relativamente estable de ingresos fiscales a través de la captación de rentas derivadas de estos sectores, y que al mismo tiempo contribuya a generar condiciones razonables para la inversión en las diferentes fases del ciclo económico, sobre la base de la estabilidad del marco jurídico e institucional en el largo plazo. En cualquier caso, la sostenibilidad fiscal de estos países dependerá de su capacidad para compensar, al menos en parte, la merma de la recaudación mediante reformas tributarias que apunten a fortalecer impuestos que no dependan de la volatilidad de los precios de un número reducido de productos básicos.

Por el contrario, puntualiza la Cepal, el nivel de ingresos fiscales originados en la minería como porcentaje del PIB se mantuvo en 2014, “pues la caída de precios comenzó en 2011, lo que refleja el hecho de que la contribución del sector por medio del impuesto sobre la renta ha bajado al nivel previo a la bonanza. Los ingresos no tributarios, principalmente correspondientes al pago de regalías sobre la producción, han permanecido estables, en un promedio de alrededor de 0.2 por ciento del PIB. En 2015, el efecto neto de factores como la baja del precio, el aumento de la producción y las depreciaciones cambiarias se traduciría en una cierta estabilidad –en los niveles ya moderados del año previo– de los recursos fiscales provenientes de la minería”.

Las rebanadas del pastel

Que dicen en Hacienda que la contraprestación por las dos cadenas de televisión compensará caída de petroprecios, Pues bien, el recorte presupuestal fue de 124 mil 300 millones de pesos; las contraprestaciones suman alrededor de 4 mil 900 millones, equivalentes al 3.9 por ciento del tijeretazo. Entonces, ¿mal cálculo o tomadura de pelo?

Twitter: @cafevega

D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com

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