Se aproxima un periodo de volatilidad financiera

Publicado el Marzo 17, 2015, Bajo Nacional, Autor LluviadeCafe.

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Periódico La Jornada

Un periodo de volatilidad financiera se aproxima. Conviene, ante el entorno que se anticipa, atender temas pendientes, como la desaparición forzada de los normalistas en Guerrero hace casi medio año y otras cuestiones que han generado debate nacional, considera Carlos Rojo Macedo, director general –desde octubre pasado– del Grupo Financiero Interacciones. Es importante explicar estas cuestiones que están pasando, pero que tampoco son la generalidad del país, afirma.

La inestabilidad de los mercados financieros, que se ha expresado en semanas recientes en la depreciación del valor del peso, abre oportunidades para la banca nacional, considera Rojo Macedo en una entrevista con La Jornada en el marco de la 78 Convención bancaria, que se realiza esta semana en Acapulco, Guerrero.

–¿Cuál será la función de la banca especializada en los siguientes meses?

–La banca en México ha encontrado un balance muy sano entre la banca tradicional, que ofrece de todo a todos y hace una muy buena labor, y la banca de nicho, que, como es el caso de Interacciones, ha encontrado cuál es su vocación y, en función de eso, valor agregado. El hecho de que seamos una banca bien capitalizada y perfectamente regulada nos permite pensar que podemos pujar por todos los proyectos de infraestructura que vienen y en función de eso aportar al crecimiento del país.

–En los últimos seis meses cambió la percepción social y política, así como la perspectiva económica del país. ¿Qué expectativas tiene Interacciones?

–Nos corresponde como mexicanos explicar que casos como los de Ayotzinapa o las cuestiones que están pasando en distintos lados no son la generalidad del país. Es algo que evidentemente ahí está y hay que atender, pero eso no es todo México. Vemos oportunidades muy importantes para seguir invirtiendo y desarrollando el país. Ese es un tema muy importante, la responsabilidad que tenemos como mexicanos de explicar cuál es nuestra realidad que, digo, no se limita a eso; esa es una, pero no es toda.

Estamos entrando no nada más en México, sino en el mundo, en un periodo de volatilidad. Seguramente en este año, y probablemente incluso en el primer semestre, vienen cambios en la tasa en Estados Unidos, y eso tendrá impacto en las monedas no sólo de los países emergentes. Evidentemente vienen meses de volatilidad, en la que se generan oportunidades, como la posibilidad de participar en más proyectos, porque a lo mejor la banca extranjera está distraída viendo otras cosas. Ello abre una oportunidad mayor para la banca nacional. Va a haber oportunidades para todos los que tengan la capacidad de ubicarlas y de ejecutar en función a ellas, añade.

–Para los gobiernos estatales y municipales que reciben financiamiento de Interacciones, ¿de qué manera cambiarán las cosas con un alza en las tasas de interés?

–En el caso de Interacciones, 90 por ciento de créditos están a tasa variable; no tenemos un riesgo de tasa y eso lo hacemos también para cuidar a nuestros clientes. El impacto de los créditos de un estado o municipio con Interacciones como consecuencia del incremento en la tasa va a ser marginal. Va a haber un encarecimiento del crédito, pero será marginal en función de las previsiones que fuimos tomando para mitigar esta subida de tasas desde hace ya algunos años.

–¿La eventual alza de tasas altera la expectativa de crecimiento del crédito?

–La teoría diría que cuando suben las tasas hay más ahorro y menos crédito. El país tiene muchas necesidades en infraestructura o vivienda y de financiar tantas cosas que la sociedad requiere para seguir incrementando su nivel de vida. Venimos de tasas muy bajas (que disminuyeron como parte de las acciones tomadas en Estados Unidos para impulsar la economía después de la crisis de 2008-2009). Si suben un cuarto de punto o medio punto porcentual, seguirán siendo muy bajas. Vamos a estar en un periodo de tasas todavía muy bajas en los siguientes años.

–La principal fuente de pago de los créditos a estados y municipios son las transferencias que esos gobiernos reciben de la Federación. ¿Ve algún riesgo este año y el siguiente por la reducción de ingresos públicos debido a la caída del precio del petróleo?

–Hay una fórmula para calcular las transferencias y aportaciones del gobierno federal a los estados, y una de las variables importantes es el precio del petróleo. Aunque esto hay que evaluarlo y tomarlo en cuenta, el gobierno federal ha generado mecanismos para evitar esta volatilidad. Uno, es el impuesto especial sobre producción y servicios en la gasolina, que neutraliza un poco el impacto de la baja del precio del petróleo con un ingreso adicional. También está el fondo de contingencia, que tiene aproximadamente 40 mil millones de pesos, y no creo ni siquiera que se vaya a utilizar. Para eso están los bancos y, específicamente, Interacciones. Con la experiencia que tenemos, podemos desarrollar muchos productos o muchos proyectos que requieran incluso un componente de la iniciativa privada. No es nada más financiar a los estados y municipios en función de sus participaciones. Otra de las experiencias que tenemos es generar proyectos que tienen un componente de asociaciones público-privadas. Ahí se abre una oportunidad muy grande para que los gobiernos estatales y municipales desarrollen proyectos de infraestructura.

–En años recientes se llamó la atención sobre el crecimiento de la deuda de estados y municipios, los principales usuarios del crédito de Interacciones. Se aprobó el mes pasado una reforma legal para que haya más vigilancia federal sobre esta deuda. ¿Esto cambia la forma en que Interacciones se relaciona con los gobiernos locales?

–Desde hace cuatro o cinco años vimos que esta reforma se veía venir. No sabíamos exactamente cómo se iba a gestar, pero teníamos una idea muy clara de hacia dónde iba la regulación y nos dimos a la tarea de empezar a migrar nuestro modelo de negocios para que se fuera acoplando a esto. Desde hace cuatro o cinco años nuestra política fue más restrictiva de lo que permitía la autoridad. Hoy la regulación y la reforma van un poco en este sentido, y entonces no cambia nada nuestro modelo de negocio. Por otro lado, la reforma va a generar una mayor transparencia en cuanto a la información, y eso tampoco cambia mucho el modelo de Interacciones. Veníamos trabajando mucho con los estados para tener información muy clara de sus pasivos, y en función de eso poder evaluar el riesgo. Seguimos pensando que el endeudamiento de estados y municipios no representa un problema; es aproximadamente 3 por ciento del producto interno bruto, muy bajo para estándares internacionales. Lo importante es que nos aseguremos que este financiamiento se vaya a inversiones productivas.

–Es claro que Interacciones no es un auditor, pero ¿los préstamos que otorga han sido usados por los gobiernos locales en cuestiones productivas?

–Por supuesto que sí. Nosotros solicitamos a nuestros clientes, aunque ellos no estuvieran obligados por la regulación, que nos demuestren el uso de cada peso que les prestamos. Esta ley, lejos de venir a transformar nuestro modelo, viene a validar nuestro modelo de negocio.

–Interacciones ha mostrado interés en participar en proyectos derivados de la reforma energética. ¿La caída de precios del petróleo alteró los planes?

–No. En la proyección de negocios que hicimos para los siguientes tres años no tomamos en cuenta el efecto de la reforma energética. Estamos más enfocados en financiar a empresas pequeñas y medianas que serán proveedoras de las grandes firmas que participen en proyectos de la reforma energética, y en financiar a los gobiernos estatales y municipales para que desarrollen infraestructura y sean elegibles para las grandes inversiones del gobierno federal y las que vendrán de fuera derivadas de esta reforma. Con o sin la reforma sabemos que las necesidades de estados y municipios en términos de seguridad, proyectos de agua, salud, educación, etcétera, ahí están, y eso es a lo que nos estamos enfocando.

–¿Interacciones va a participar en grandes proyectos energéticos?

–No pensamos participar en el financiamiento, pero sí en la asesoría. Buscamos proyectos en los que agregamos valor desde su conceptualización en la asesoría. Pongo un ejemplo que no tiene necesariamente que ver con la reforma energética: el nuevo aeropuerto de la ciudad de México. Competir para el financiamiento del aeropuerto per se no está en nuestra escala ni es apetecible, porque no vamos a competir por tasa con los grandes bancos, no de México, sino del mundo. Lo que puedo ofrecer, que los grandes bancos del planeta no pueden, es asesorar al gobierno del estado de México o al del Distrito Federal en estructurar proyectos de líneas de comunicación para llegar al aeropuerto; o explicar a los congresos locales el impacto de este financiamiento en las finanzas. Esas cosas difícilmente las puede hacer un banco que nada más está enfocado a la tasa.

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