Cuento: El Lucas @JoseCruz777

Publicado el Marzo 7, 2015, Bajo cultura, Autor Rucobo.

lucasJose-Cruz
El Lucas
Historia Verídica
07 marzo 2015

Esta es una historia citadina, prosaica, cotidiana, ordinaria como hay tantas donde el género humano con las prisas e insensibilidad, suele no prestarles atención. Lucas era un simpático y sociable perrito de raza indefinida y pedigree inexistente, según su propietario original -El Chapo López, -digo original porque luego pasó a pertenecernos a todos- tenía casi los siete años de edad mismos que en un can de raza pequeña lo convertían en un adulto mayor de los cánidos.

Su espíritu aventurero, hizo que desde su infancia canina se pasara todo el día en la gasolinera que se encuentra justo enfrente de la casa de sus amos. Siendo literalmente adoptado por los trabajadores de la empresa, pasando a ser de facto la mascota oficial. Lucas tenía características que lo hacían especial, una de ellas es que era sumamente limpio, sus deshechos líquidos y sólidos jamás ensuciaron su lugar de “trabajo”.

Otra más de sus cualidades es que era bravo como el que más, únicamente con los de su especie -perros-, con las personas era dócil y cariñoso. Su bravura era injustificada debido a su exigua capacidad de combate por su poco peso corporal. En muchas ocasiones hubieron de auxiliarlo los gasolineros de ser tragado por perros de mucho mayor tamaño, en ese aspecto -pelea- no servía para nada.

Su récord perdedor aumentó su popularidad, tenía en su alforja más de 50 peleas perdidas, cero ganadas y sólo una empatada -producto de enfrentarse a un perrito aún más pequeño que él-. En alguna ocasión le comenté al buen amigo Lolo -gasolinero-, “Fíjate, que por eso queremos a Lucas, es un perdedor como todos nosotros”, nos identificábamos con él.

Había yo vislumbrado la posibilidad de lanzarlo en alguna contienda política, cuando -como de costumbre- no me gustaran los candidatos de los diferentes partidos políticos. Realicé un esbozo de lo que sería su campaña, logrando entusiasmar a algunos políticos locales, los que inclusive se mostraban dispuestos a aportar recursos económicos para tal fin. Con mi promesa -casi ante notario- de no revelar sus nombres, cual si fuera secreto de estado, ¡así sea!

Aquí, algunas pinceladas de la abortada campaña de El Lucas en busca del voto popular.
Enunciados generales.- a) para esos candidatos, mejor perro, b) será una contienda perrona, c) vota en conciencia, vota por El Lucas, d) Lucas el candidato del pueblo.

Razones para votar por El Lucas:
– Por su bravura, -no es cobardón, como otros-.
– Por su austeridad, -va desnudo-.
– Por su nobleza, -¿qué otro candidato puede presumir de ello?-.
– Por sus antecedentes, -nunca ha pisado la cárcel-.
– No dice estupideces, -al no hablar está impedido-.
– Es menos animal que muchos políticos.
– Es apartidista, -no pertenece a partido alguno.
– Es incorruptible, -no acepta mordidas, de humanos.
– No es ambicioso,-no posee casas blancas, ni en Malinalco-.

Total, que tal vez con esa estrafalaria campaña política, precipité su trágico destino, al arrojarlo a tan infamante mundo.
Lucas tenía también la particularidad de irritar ostensiblemente a los de su especie -perros-, cuyos propietarios con ellos en sus vehículos, llegaban a cargar combustible al expendio. Ignoro si ellos -los perros- tienen alguna especie de lenguaje o códigos que les permitan comunicarse, de ser así, lo más seguro es que El Lucas les mencionara algo acerca de la promiscuidad sexual de sus progenitoras, haciéndolos literalmente rabiar de coraje.

El Lucas, finalmente murió el pasado domingo 01 de marzo del año en curso cuando fue cruelmente atacado por un perro de mucho mayor tamaño, más joven, fuerte y con cinco veces más de peso, un aprovechado y por lo tanto cobarde. Nuestra mascota fue a morir a una finca cercana, iba gravemente herido, al parecer tenía fracturada la columna vertebral. Se hizo ovillo y como tantos otros falleció en silencio, sin aspavientos, solo.

El suceso causó hondo impacto en los gasolineros y en muchos que lo queríamos. Más aún porque no habíamos descubierto el cadáver, hubo una especie de conmoción cuando finalmente lo encontramos, el dueño con dramatismo lo recogió y lo llevó a sepultar. Pero antes lo llevó a la estación de servicio para que los trabajadores lo vieran por última vez.

Quiero resaltar la gran calidad humana de: Simón, Juan, Chuy, Tino, Lolo, Jesús, Jorge y Aarón. Hombres de carácter recio, que día a día salen a cubrir la jornada laboral con entereza, con bravura, pero que ante este hecho se “Quebraron”.
Comenta Simón; “Para mi era muy importante cuando llegaba, la forma tan cariñosa en que El Lucas me recibía, mejor que muchos seres humanos”. Juan -junto con Simón es quien más quería al animalito- me proporcionó las fotos que ilustran esta historia. Por último El Chapo López me comenta, “Haz la aclaración que El Lucas cubría los dos turnos de trabajo”.

Yo, le digo adiós a El Lucas y le dedico un par de renglones de la sentida composición de Alberto Cortez que se titula “Callejero” dedicada precisamente a un perrito. “Se bebió de golpe todas las estrellas, se quedó dormido y ya no despertó”

Autor: José Cruz Pérez Rucobo

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2 Replies to "Cuento: El Lucas @JoseCruz777"

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Jhoanna  on Marzo 9, 2015

Hola sr. Rucobo!!! Muchas gracias por compartir esta bella historia con todos nosotros.
Yo tuve la dicha de conocer a este bello ser, el cual siempre que nos encontrábamos salia a recibir con una alegría que creo no cabía en su frágil cuerpo.
Estoy muy triste por la perdida de mi amiguito!!! pero me queda el hermoso recuerdo de noble mirada de mi pequeño Lucas. Adios mi pequeño come galletas.

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José Cruz  on Marzo 9, 2015

Jhoanna, celebro que le haya gustado, y agradezco su comentario. Estoy a sus órdenes.