Adiós a Mujica (Yo sé que sí aplauden)

Publicado el Febrero 13, 2015, Bajo Internacional, Autor LluviadeCafe.

mujica

ANIMAL POLITICO

En dos semanas, José Mujica dejará la presidencia de Uruguay con casi 80 años y la memoria repleta de aplausos honestos que millones de personas le han dado de pie alrededor del mundo. En todos lados se reconoce la labor de un político cuando es honesto, congruente y valiente.

Mujica metió en sus discursos palabras que nunca se oyen en la boca de un político como: felicidad, amor y tiempo libre. Alejó la política de los términos rimbombantes y las cifras interminables y la acercó al sentido común. Ha denunciado en todos los foros internacionales que la política mundial de despilfarro y el consumo sólo genera frustración, pobreza y autoexclusión: “Si en este planeta todos aspiráramos a vivir como estadounidenses promedio serían imprescindibles tres planetas para poder vivir”.

Ha dicho muchos discursos históricos que son lecciones para la humanidad, porque a diferencia de los discursos hipócritas a los que estamos acostumbrados, los de Mujica están cargados de verdades evidentes: que hay que defender el agua, cuidar la tierra, fomentar la tolerancia para poder convivir en paz y que hay que tener un mundo sin fronteras para desatar la solidaridad hacia los más oprimidos y sobre todo castigar ejemplarmente el despilfarro.

Mientras fue presidente de Uruguay se comprometió con las libertades: despenalizó el aborto y legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo. Además, Mujica entendió que la guerra contra las drogas se debe enfrentar con educación, prevención y datos científicos y no con prohibición, balas y prejuicios. Con la regularización de la venta y siembra de marihuana ha derribado muros más allá de Uruguay y ha abierto el debate para que el resto del mundo se replantee la vigencia de la regulación internacional en materia de drogas, ya que pese a que ha demostrado ser ineficaz, ha resultado ser más importante que garantizar el derecho a la vida, a la salud, a la libertad y a la seguridad en países que viven conflictos violentos.

Pero sin duda, lo que más se aplaude de Mujica es su sencillez y su desprecio por la corrupción a la que ha calificado como “la plaga contemporánea”. Para él “los políticos deben vivir como vive la mayoría, no como vive la minoría”. Ese consejo le serviría mucho a toda la clase política mexicana, entre ellos a Ernesto Cordero, que hace unos días cuando fue criticado por ir al Súper Bowl y faltar a su trabajo como Senador dijo: “El tema de que los servidores públicos no podamos hacer una vida como la hacen todos los mexicanos, me parece ya un exceso”. Este representante popular que tenemos cree que todos los mexicanos pueden faltar a su trabajo para pagar un boleto del Súper Bowl, avión y hospedaje. ¿En qué país vive?
Pepe Mújica dice que “la política no es un pasatiempo, no es una profesión para vivir de ella, es una pasión con el sueño de intentar construir un futuro social mejor; a los que les gusta la plata hay que mantenerlos bien lejos de la política”.

En México, nos sobran muchos “Corderos” y nos hacen falta más políticos como Mujica, para poder aplaudir.

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