Cuando la entrega del petróleo convirtió en “Estadista” al presidente de México – @rubengluengas

Publicado el Octubre 10, 2014, Bajo Noticias, Autor Pepe Garduño.

Luengas Peña Nieto_L

Y ahora, damas y caballeros: El presidente de México, Enrique Peña Nieto, (EPN) recibe el Premio Estadista Mundial 2014 por parte de la Appeal of Conscience Foundation, por “su liderazgo y los avances logrados en el país”.

Presentador de lujo“, titulo el diario mexicano El Financiero, refiriéndose al ex secretario de Estado Henry Kissinger quien fue el encargado de introducir a Peña Nieto en la ceremonia de entrega de dicho premio en septiembre pasado en el legendario hotel Waldorf Astoria y quien, según El Financiero, “habló con un conocimiento detallado de la realidad mexicana al ponderar la relevancia del conjunto de reformas hechas en México durante los últimos casi dos años”. Kissinger dijo que “lo que nos trae de nuevo el presidente de México, es que nuestro enfoque frente a las negociaciones comerciales debe ser abordado desde la perspectiva de Norteamérica como concepto y no sólo nacional”.

El presidente Peña Nieto, quien siendo candidato a la presidencia de México en 2011 resultó ser incapaz de responder a la pregunta de un periodista español en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara sobre si podía enumerar tres libros que hayan marcado su vida, recibió también en septiembre en Nueva York el Premio Ciudadano Global, otorgado por la organización Atlantic Council, siendo la primera vez que dicho galardón fue entregado a un mandatario de América Latina.

En abril de 2013 la revista Time nombro a EPN como una de las personas más influyentes del mundo y en diciembre de ese mismo año la revista estadounidense Foreign Policy , especializada en temas de política internacional, destacó al presidente mexicano como uno de los 100 pensadores del año, al lado de el papa Francisco y de la canciller alemana Angela Merkel, por “sacudir las instituciones moribundas de México”.

El encargado de escribir el artículo tan elogioso de EPN en la revista Time sobre el hombre que en México fue acusado por escritores, intelectuales y por sectores de la oposición, de haber “comprado” la presidencia y de haber recibido el apoyo de los poderes fácticos, incluido el de los grandes medios de comunicación para asegurarle la obtención de la silla presidencial, fue el ex secretario de Energía de EE.UU. durante la administración de Bill Clinton y ex Gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, quien aseguró que Peña Nieto “combina el carisma de Ronald Reagan con el intelecto de Barack Obama y las habilidades de Bill Clinton”. ¿Por que tantos premios y adulaciones para el presidente de un país que ha sido reprobado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su calidad de vida?

En la lista de la OCDE, México aparece en último lugar en materia de seguridad con 22.9 homicidios por cada 100, 000 habitantes. En términos de ingreso disponible en los hogares, el México gobernado por “El Estadista Mundial 2014”, quedó en el lugar 33 de 34, sólo por arriba de Chile.

¿Por qué tantas “palmaditas en la espalda” del presidente de un país donde no se sabe con precisión quiénes en las altas esferas del poder puedan estar realmente limpios sin tener vínculos con el crimen organizado?

El otoño de este 2014 en México, quedará marcado por el horror de nuevas matanzas, desapariciones de estudiantes y el hallazgo de fosas clandestinas repletas de cuerpos incinerados en el estado de Guerrero, sin que se sepa hasta el momento de la redacción de este artículo si pudiera tratare de los cuerpos de los de los estudiantes desaparecidos en la ciudad de Iguala, luego de ser atacados y perseguidos por sicarios y por miembros de la policía local.

¿Por qué tantos premios al presidente de un país donde “uno de cada tres mexicanos quiere emigrar hacia los Estados Unidos con o sin documentos legales”, según el estudio publicado en agosto pasado por el Centro de Investigación Pew, con sede en Washington?

¿Por qué estos premios a EPN quien según la organización Human Rights Watch (HRW), encubre las violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad y por autoridades porque “le preocupa mantener una buena imagen de México” en el extranjero?

La respuesta está en las palabras de Kissinger, promotor del llamado Nuevo Orden Mundial y hombre acusado de tener un pasado “criminal y tenebroso” quien al presentar a EPN en el Waldorf Astoria de Nueva York: “Debemos continuar rediciendo barreras comerciales, buscar oportunidades para crear una infraestructura a escala de Norteamérica, hacer nuestras fronteras más abiertas y aumentar nuestra seguridad común”.

Dentro de ese concepto, “seguridad común” mencionado por Kissinger, está contemplada la “seguridad energética”, tal como acordaron en marzo de 2005 en Waco, Texas los presidente George W. Bush, de Estados Unidos, Vicente Fox, de México y el primer ministro de Canadá, Paul Martin, en algo que se llamó: Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, (ASPAN). Es por eso que se le premia y se le elogia tanto a EPN, porque le ha correspondido a su administración, apoyado por operadores y asesores del ex presidente mexicano Carlos Salinas, quien firmo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que entró en vigor el primero de enero de 1994, materializar la tan ansiada por Estados Unidos, “reforma energética”, ampliamente rechazada por la población y que ha revertido la histórica expropiación de la industria petrolera mexicana decretada en 1938 por el presidente Lázaro Cárdenas.

Tras promulgarse la reforma, las sospechas y temores de millones de mexicanos se concretaron cuando el presidente Peña Nieto ofreció a las compañías privadas multinacionales, 90 campos energéticos localizados en Chicontepec, zona de tres mil 800 kilómetros cuadrados en el norte de los estados de Veracruz y Puebla considerada la joya petrolífera de de México, cuyo subsuelo alberga el 40 por ciento de las reservas de hidrocarburos del país, un total de 139 mil millones de barriles de crudo. Esta reserva de petróleo fue descubierta en 1929, pero su complejidad geológica ha impedido obtener cantidades significativas de hidrocarburos.

Un verdadero estadista no tiene nada que ver con los políticos que en México son responsables históricos de que la corrupción se haya coagulado en las arterias del país. El verdadero estadista posee una mirada excepcionalmente lúcida de largo plazo, alejada por naturaleza de los mediocres, los codiciosos y de los oportunistas, para transformar los entornos que obstaculizan el bienestar de las siguientes generaciones.

El presidente Calvin Coolidge, de Estados Unidos, decía que “el negocio de Estados Unidos son los negocios”. De eso se trata en realidad la reforma energética de EPN que tanto le celebran en EE.UU. y que le valieron al presidente las comparaciones obsequiosas del” ex secretario de Energía Bill Richardson: ” Enrique Peña Nieto combina el carisma de Reagan con el intelecto de Obama y las habilidades de Clinton”.

Recuerdo a mi abuela cuando repetía en reuniones familiares: “Los aduladores tienen forma de amigos, así como los lobos tienen apariencia de perros”.

El problema es que en México, la adulación ha sido desde hace décadas el lubricante de las relaciones políticas de conveniencia, para cuyos protagonistas sólo ha existido una patria: El dinero y los privilegios que el poder les proporciona.

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