PERFILES: La Conquista en su momento cumbre

Publicado el Septiembre 29, 2014, Bajo Columna de opinión, Autor LluviadeCafe.

Lilia Arellano perfiles

Hay momentos en los que uno analiza si en realidad es homofóbico o discriminador racial y se llega a la conclusión de que hay temores y convicciones detrás de estos sentimientos que hacen que el peso de su descripción lingüística sea mayor y se distorsione lo que en realidad conmueve. En el primer caso es palpable y se demuestra en la mayoría de los casos que no tienen relaciones plenas y felices que sean duraderas. Quienes tienen gusto por los de su propio sexo no solo enfrentan de una y mil formas el rechazo de los heterosexuales, lo cual se demuestra en esas permanentes manifestaciones que realizan en donde siguen exigiendo se les dé el lugar por el que durante años han luchado, perseguido.

Sin embargo y tratándose de la familia, de los propios padres, no se ha dimensionado aún de qué tamaño es su preocupación al imaginar que no tendrán estabilidad familiar aún y cuando se apruebe el matrimonio y si se tienen ejemplos de la soledad en la que fallecen ya sea de manera natural o por contagios como el del Sida –que puede darse, como se sabe, a través de relaciones peligrosas de pareja o por transfusiones de sangre o fluidos en heridas-, por lo tanto hay quienes están ciertos del dolor que esto conlleva y prefieren abstraerse y soportar que les llamen homofóbicos cuando lo que en realidad tienen es un terrible miedo.

En el caso de la discriminación aparece que no es por el color de la piel sino por la determinación de ésta hasta en las próximas cuatro generaciones, a lo cual no parece que se tenga ningún derecho. En México no hemos visto todavía deambular por las calles un número indeterminado de parejas de piel diferente y se habla de la inexistencia del racismo, sin embargo es notoria esta ausencia en todos los niveles, en los sectores sociales, por las calles, etcétera. Hubo un tiempo en el cual los españoles se sintieron rechazados, sobre todo en las ceremonias de las fiestas patrias, el 15 y 16 de septiembre.

Hijos de refugiados de España revelan que sus padres los encerraban en esos días porque temían que fueran atacados por quienes, Siglos después mantenían un rechazo a la conquista, a la monarquía, a la esclavitud de que fueron objeto. Pero, al igual que el sentimiento que acompaña a los ejemplos anteriores, está otro que sin tener la gente grandes conocimientos o antecedentes, hay un sentido que hace surgir cierta animadversión, uno que algunos llaman “sexto sentido” y otros lo presentan como la sabiduría de los pueblos, la que se hereda de manera natural, sin estar incluso preparados para ello.

Ahora que, si se le ha buscado el fondo y puede verse el temor a la infelicidad, a la soledad o la no aceptación de la decisión de una generación sobre cuatro venideras a la homofobia y a la discriminación racial, también puede verse lo que no está directamente a la luz pero existe. Entre ello podemos establecer la similitud en las prácticas de corrupción de los funcionarios. Hay ejemplos que al presentarse lo mismo pueden estar revelando a una autoridad española que a una mexicana, sin que falte un solo detalle, con la diferencia de que uno es rey y el otro primer mandatario. Y esto no es lo nuevo, data de milenios, de los mismos tiempos en los que apareció la viruela y muchas otras enfermedades que mataron a más ancestros de diversas culturas que las mismas acciones de los conquistadores.

En España, la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad según lo dictan los artículos 56 y 64 de su Constitución. En México si bien no hay este enunciado son también prácticas por décadas, tal parece que por usos y costumbres, que no se castigue a ningún presidente, teniendo, en casos muy vistos, responsabilidad sobre acciones que han liquidado a miles de mexicanos sin que exista una guerra de por medio. Al igual que sucede con los primeros mandatarios de nuestro país, la impunidad del rey exige aún más que la inmunidad penal.

Según describe Patricia Sverlo –seudónimo del varón autor del libro “Un Rey golpe a golpe”-, “no hay mejor escusa que el pueblo. Siempre se le invoca para justificar los abusos del poder, señalando al mismo tiempo la soberanía popular como el paradigma a seguir. Pero es un simple juego de palabras demagógico e insultante. El poder establecido hoy no es más que un botín de guerra –de la última- que se ha substanciado no en la lógica del derecho de los ciudadanos, sino en la de las instituciones imperantes que los convierte automáticamente en súbditos, vaciando de contenidos la aludida soberanía popular”. Y eso sucede en España, pero también aquí y muy puntualmente.

Dice también que la desigualdad monárquica no es más que la filosofía del poder en una versión moderna. La constitución reconoce primero los privilegios reales y luego habla de la igualdad de todos ante la Ley, Es un sinsentido. En nuestra tierra es igual, la desigualdad de los hombres del poder les da una serie de privilegios de los que carece todo el pueblo y en ellos van los que tienen autoridad y los que tienen dinero. Eso sí, cuando se trata de culpar a los jodidos se habla y fuerte del imperio de una ley que no solo tiene que ver con asuntos de seguridad o de inversiones sino en los de pagos de impuestos, de servicios, de desconocimiento de las formas en las que cada punto de nuestra geografía intenta sobrevivir.

En este suelo hay un buen número de inversiones de personajes de España que están involucrados en grandes fraudes tanto al gobierno como a los ahorradores y están en litigio sus participaciones y propiedades. Tal y como sucedía hace Siglos, en el país nada queda, ni siquiera impuestos. Todas las ventas que realizan sus hoteles, sus inversiones, se llevan a cabo en otros países por lo que aquí prácticamente no se generan ni divisas ni capitales considerables para las arcas públicas. Ni siquiera puede hablarse de trabajadores con salarios y prestaciones dignos. Como antaño, la explotación y la carencia de beneficios son su marca.

Gozan de muchos privilegios que no se otorgan a quienes apuestas sus capitales y son mexicanos. La influencia de la monarquía ha llegado al área petrolera, a la de generación de energía eléctrica, se ha hecho presente a través de un primer ministro para ganar, incluso, elecciones haciendo ofertas como la de brindar trabajo a miles de desempleados en Galicia, en sus astilleros, comprometiendo la fabricación de buques para los que hay capacidad en México para ser armados y lanzados al mar. Como sucedió en ese pasado que forma parte de la historia de nuestro país, se siguen aceptando espejitos a cambio de llevarse el oro.

Las fundaciones españolas existen, pero para beneficio de sus paisanos, de los que tienen orígenes de sangre. A otros que pueden usarlas les aplican las tarifas de rigor y, curiosamente tienen en un terreno que por su ubicación cuesta una fortuna un hospital cuyo panteón se encuentra justo al lado. Y no se trata de ser indigenista, ni retrógrado como han gustado en llamar a los que analizan tiempos pasados, sino de percatarse de la forma utilizada para hacer entrar al mismo aro a los que sin que medie ningún diálogo se les consideró inferiores.

Construir sus propios edificios encima de los centros ceremoniales y comerciales de los dueños de esta tierra, es una agresión que no ha pasado al olvido porque ahí están, para la admiración mundial, las ruinas que han soportado el peso de estos inmuebles, el tiempo que ha mostrado un gran respeto. El pedir tributo fue una marca de todos los que buscaban adueñarse del mundo, pero saquearlo hasta el infinito y con ello pagar los créditos, préstamos, comprar joyas, mantener monarquías inútiles con gastos excesivos en toda la Corte y encima esclavizar, son abusos que son inolvidables y en los que hay que buscar que tampoco exista la pérdida de la memoria.

Esto no es para buscar venganza sino para exigir que tanto españoles como muchos otros extranjeros dejen en estas tierras no solo parte de las utilidades que obtienen reinvirtiendo, sino que se comprometan con la sociedad, con los trabajadores, que paguen impuestos de acuerdo a su ocupación y no de una manera tramposa como lo hacen los moteleros que reportan la ocupación de las habitaciones por una sola ocasión y lo cierto es que disponen de ellas todo el día. O sea que por 1 huésped que registran con estancia de 24 horas, tienen a cerca de 10 que solo van a lo que van y se retiran.

Es indudable que el grito “¡Viva México, cabrones!!” iba literalmente dirigido y que se confirmaba a sus destinatarios con el “¡¡muera el mal gobierno!!” Como también no puede ponerse en tela de duda que ese sentido de que sigue la explotación, la conquista, el abuso, la prepotencia, la esclavitud que caracterizó a sus antepasados conquistadores, con una vigencia que hace que el tiempo transcurrido no exista, que incluso las autoridades y la máxima jerarquía de éstas cumplan con las exigencias del vecino del Norte, en tanto muestran reverencia y admiración hacia quienes provienen y manejan lo que llaman “la madre Patria”, una que es precisamente madre, lo que no tiene. ¿o sí?

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