Las amantes del poder

Publicado el Septiembre 10, 2014, Bajo Columna de opinión, Autor LluviadeCafe.

Sanjuana Martínez

Recientemente apareció en el mercado un libro de la periodista neolonés Sanjuana Martínez, que tituló “Las Amantes del Poder” y, confieso al lector de esta columna, no termino de sorprenderme porque como seres humanos creamos mitos. El despertar es duro.

“Las amantes del poder” es un libro actual, producto de investigaciones periodísticas con mujeres que jugaron el papel de esposas o amantes. El texto saca a la luz pública temas ‘muy personales’ de algunos políticos, es un libro que exhibe el actuar de la pareja en el poder

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Sanjuana Martínez muestra en su libro los abusos de los políticos al intentar ocultar -bajo el pretexto de la vida privada- acciones públicas, además de usar el aparato judicial en su mezquino beneficio.

El trabajo de la periodista deja en claro que ‘el poder’ -político o económico- es utilizado para callar a sus parejas o tal vez reducir o dejar sin pensión alimenticia a los hijos, incluso aquellos nacidos fuera del matrimonio, como hizo un titular del Poder Ejecutivo en México.

La autora hace la reflexión sobre la calidad humana del funcionario poderoso al dejar a sus hijos sin garantía alimentaria y se pregunta “¿qué no será capaz de hacerle a los demás mexicanos”?

Sanjuna Martínez es una periodista mexicana nacida en casi a mediados de los años sesentas, en Monterrey, Nuevo León, México y ha sido acreedora al Premio Nacional de Periodismo 2006, al premio de periodismo ‘Ortega y Gasst’ edición 25, en 2008. Lleva 26 años en el periodismo.

Las amantes del poder está dividido en capítulos y cada uno está dedicado a un político mexicano “abusador”, desde un presidente de la república, dos ex gobernadores, un ex consejero del IFE, un ex titular de la PGR, un ministro de la SCJN, etc.

La idea de Martínez es explicar que los temas personales también pueden ser políticos, a pesar del partido político. Además de romper ese velo de silencio solapado del poder político con sus parejas.

Las protagonistas comparten con la autora del libro, lo que hay detrás del funcionario de aspecto apacible y lo que en ese halo político se esconde, como un hombre irascible, violento, bebedor y desapegado de la familia.

Las reflexiones sobre la obra de la periodista Sanjuana Martínez, parten de la idea de lo público y de lo privado y señalar donde termina uno y donde empieza lo otro, porque la persuasión institucional nos presentan hombres y mujeres casi “santos”.

La imagen del gobierno y sus hombres dejan en la mente de los ciudadanos un currículum académico y político intachable. Incluso la información familiar que se difunde por todos los medios, presentan a hombres y mujeres íntegros, sin ninguna macha.

Así se han construido imágenes de prohombres, de políticos honorables, paterfamilias que a puertas abiertas son aparentemente buenos políticos, buenas personas, pero a puertas cerradas, llegan a ser unos auténticos monstruos.

La dicotomía de lo público y lo privado se ha utilizado en diversos foros por las feministas de todos los tiempos, particularmente en los años sesenta que buscan romper la línea de que lo privado se queda oculto y lo público es para el gobierno, para los demás.

Por otro lado, el papel de la mujer y del hombre en cualquier relación debe ser de igualdad, pero mientras una sociedad no defina el lugar que le corresponde a la mujer, no avanzará por el sendero de la democracia.

Pese a las buenas intensiones sobre la equidad de género de este milenio, la realidad es que la mujer sigue teniendo dificultades para acceder a las cuotas de poder en todos los ámbitos, desde el plano empresarial, hasta los contextos político y personal.

Lamentablemente no se respetan las cuotas políticas o jurídicas de 50 y 50. Se inventan trampas como las ‘juanitas’ de las últimas dos décadas, pese a que en reglamentos o estatutos internos establezcan igualdad.

Comentarios: mario.vargas@starmedia.com –

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