“Astillero” – por Julio Hernández (@julioastillero)

Publicado el noviembre 26, 2013, Bajo Columna de opinión, Autor RNRTV.

ESTRATEGIA DIGITAL. En el Museo Nacional de Antropología, Enrique Peña Nieto presentó la Estrategia Digital Nacional, cuyo objetivo, afirmó, es hacer mejor uso de la tecnología para detonar el desarrollo del país. En la imagen, Héctor Slim Seade, Carlos Slim y Arturo Elías Ayub. Foto Cristina Rodríguez.

Julio Hernández
Julio Hernández López es un periodista mexicano, nacido en Torreón, Coahuila. Autor de la columna Astillero, en La jornada; director de La jornada San Luis.
  • Calderón se defiende
  • Apoderamiento criminal
  • Cocoa y Sota, bajo la lupa
  • Reapariciones priístas
  • Felipe Calderón dispara (políticamente) desde el sur. Ha viajado a Asunción, convidado por Fleming Duarte, su compañero en Harvard y actual presidente de Petropar, la empresa del Estado paraguayo encargada de los hidrocarburos y los biocombustibles (bit.ly/19XNwKR), para hablar de planes de infraestructura económica con el nuevo presidente de ese país sudamericano, el magnate tabacalero y novel político Horacio Cartes, a quien la DEA estadunidense habría investigado por lavado de dinero, de acuerdo con un cable de enero de 2010 revelado por Wikileaks (nota publicada en octubre de 2011 por el mismo diario al que ahora dio entrevista el político mexicano, bit.ly/183C40l). Entrevistado por Hugo Ruiz Olazar (bit.ly/IpFhR7), el muy resguardado panista (sus guardaespaldas no lo abandonan ni cuando viaja, describió el periodista paraguayo) repitió las explicaciones que cuando ocupaba Los Pinos solía hacer del fenómeno de la violencia nacional a cargo del crimen organizado. Incluyó una frase aplicable al sexenio en que ejerció el poder, pero también a la etapa actual, bajo mando priísta: ... pero el problema de México no es un asunto de drogas nada más. Las organizaciones criminales han adquirido tal grado de sofisticación que se están apoderando de las instituciones. Calderón denuncia ese apoderamiento criminal de las instituciones mientras en México a su hermana Luisa María, llamada Cocoa, le pretenden quitar el fuero por acusar de caballeros templarios, presuntamente en falso, a ciudadanos solicitantes de audiencia en el Senado de la República. El extraño episodio de la reunión de miembros de la organización Michoacanos Paz y Justicia con senadores de la entidad y el presidente de la comisión legislativa de seguridad pública, Omar Fayad, sucedió el pasado 17 de octubre, pero Cocoa detonó el asunto un mes después, señalando, sin pruebas, a esos visitantes de ser parte del principal cártel de la entidad. Tito Fernández Torres, quien fue funcionario durante el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, acusó a la hermana de Felipe Calderón y ex candidata a gobernadora de fomentar las guardias comunitarias y se preguntó: “¿No estará preparando su propio cártel para su próxima campaña?” Aseguró que irá contra ella hasta las últimas consecuencias. De ser necesario, impulsaré un juicio de procedencia para quitarle el fuero. Sujeta a investigación también está otra integrante distinguida del primer círculo del felipismo, Alejandra Sota, quien fue vocera de Los Pinos y reconocida intrigante palaciega (Josefina Vázquez Mota la marcó con dos palabras, pinche Sota, al atribuirle espionaje telefónico cuando la primera era candidata presidencial). Julián Olivas Ugalde, encargado de la Secretaría de la Función Pública, supuestamente en vías de desaparición, anunció el jueves pasado que se estudian los expedientes de la susodicha Sota, en función de la asignación de contratos a organismos civiles dirigidos por amigos y ex compañeros de estudios de la funcionaria (que así habría incurrido cuando menos en un conflicto de intereses) y al ex presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, Mony de Swaan, por presuntos beneficios personales obtenidos también a partir de contratos laborales y de asesoría y cabildeo. Aun cuando no se ha precisado si todo quedará en una baladronada circunstancial o de verdad se ha abierto una investigación a fondo, el peñismo también ha amagado al felipismo con indagar el grado de responsabilidad de funcionarios del sexenio pasado en la apertura de puertas físicas y tecnológicas a espías y agentes estadunidenses, luego de que Calderón irrumpió mediante tuiteos, que a Los Pinos le parecieron inaceptablemente intervencionistas, o cuando menos impropios, en el caso del fisgoneo gringo en las comunicaciones electrónicas del entonces candidato Peña Nieto y del propio FC. A pesar de esos coscorrones anunciados, o a causa de ellos, el panista al que gusta en especial el corrido de El hijo desobediente ha vuelto a disparar, declarativa y políticamente, desde el sur, con la mira puesta en el México bajo dominio del PRI en el que, dice el viajero siempre tan protegido, los criminales se están apoderando de las instituciones. Astillas El fantasmal gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre (llegado al poder por la ejecución de su hermano, Rodolfo, quien era candidato priísta plenamente encaminado al triunfo y cuya muerte no ha sido aclarada), rindió su tercer informe de actividades en Ciudad Victoria, capital de un estado bajo rectoría de grupos del crimen organizado. Lo más notable fue la reaparición de su antecesor, Eugenio Hernández Flores, quien formó parte destacada del grupo de gobernadores que empujaron económica y políticamente la precandidatura presidencial de su entonces homólogo, Enrique Peña Nieto. Durante la campaña formal, Hernández Flores estuvo a punto de ser nombrado secretario técnico del Consejo Político Nacional del PRI, en lo que se consideraba una especie de antesala rumbo a un posterior nombramiento en algún cargo importante en el gobierno federal. El estallido de los escándalos de Humberto Moreira (ahora convertido en deportista de muy difundidos éxitos abdominales) y los correspondientes al propio Tamaulipas (centrados en Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington y el mismo Eugenio) hicieron inviable el otorgamiento de un cargo partidista a quien ahora ha retornado a la escena política de la entidad norteña… Según soterradas quejas de priístas de Quintana Roo y Oaxaca, se explora la posibilidad de que a alguno de esos estados llegue como delegado del comité ejecutivo nacional del PRI el ex gobernador de Puebla Mario Marín, respecto de quien se dice que el ex gobernador Peña Nieto guarda un especial agradecimiento. En lista de espera para una designación similar está el ex gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz, quien podría ir a Quintana Roo (si el ex góber precioso no es enviado allá) o a Puebla… Y mientras ahora fallan hasta las alarmas sísmicas, ¡hasta mañana, con un intento de cruce masivo de migrantes a Estados Unidos! Twitter: @julioastillero Facebook: Julio Hernández Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx FUENTE: La Jornada

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