“México S.A.” – por Carlos Fernández-Vega

Publicado el noviembre 14, 2013, Bajo Columna de opinión, Autor RNRTV.

diputados
Con el actual o nuevo inquilino en Bucareli, la Secretaría de Gobernación gastaría cerca de 75 mil millones de pesos a lo largo de 2014.
  • Presupuesto 2014 y futbol
  • La afición de los diputados
  • Andrés Manuel en Forbes
  • unque no necesitan mayor pretexto para posponer el trabajo parlamentario, a los inquilinos de San Lázaro ayer les ganó la pasión futbolera y dieron prioridad no al dictamen del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2014, sino al encuentro entre las selecciones de Televisa y de Nueva Zelanda, y el 5-1 a favor de la primera motivó a no pocos diputados a seguir la celebración en bebederos alternativos al institucional. El citado presupuesto es el último pendiente para aterrizar a plenitud el paquete económico propuesto por Enrique Peña Nieto para el año próximo, pero tratándose de asuntos de relevancia nacional los diputados no tienen duda alguna: el juego del hombre (Angel Fernández dixit) encabeza la lista. Lo demás puede esperar. Los inquilinos de San Lázaro son los únicos, por ley, que pueden decidir en materia presupuestal, y si no les agrada la propuesta y distribución del gasto público presentada por el Ejecutivo federal, están autorizados para modificarlas, con el 15 de noviembre como plazo máximo. Y como tiempo les queda, pues qué mejor que aprovecharlo en dedicar toda su atención y pasión futbolera al primero de los dos partidos en los que la selección Televisa se juega el jugoso negocio del Mundial Brasil-2014. No se sabe qué irreverente fijó las 13 horas de ayer para que se congregaran los integrantes de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública y desahogaran los pendientes del PEF 2014. Nadie lo peló, pues la pasión futbolera estaba más que desatada. De hecho, al filo de las 19 horas la celebración seguía a todo volumen, mientras el dictamen se mantenía en lista de espera. Lo mejor de todo esto es que para el segundo partido, a realizarse en Nueva Zelanda, el Presupuesto de Egresos de la Federación ya estará aprobado, de tal suerte que ya nada molestará a los apasionados diputados, quienes incluso podrán viajar a aquel país para dar rienda suelta a su celebración, si es el caso. Mientras eso sucede, los inquilinos de San Lázaro deberán avalar o modificar la propuesta del Ejecutivo para gastar cerca de 4.5 billones de pesos a lo largo de 2014 (si es que en la Secretaría de Hacienda no repiten el numerito de atrasar y/o congelar el gasto público, como hizo en este 2013 que está por concluir y que provocó, provoca sonoros recordatorios al titular de esa cartera, Luis Videgaray). De entrada, los inquilinos de San Lázaro deberán decidir si las actividades de Enrique Peña Nieto ameritan autorizarle un gasto de 2 mil 200 millones de pesos para 2014, de los que casi la mitad se destinaría al Estado Mayor Presidencial, a la Coordinación General de Transportes Aéreos Presidenciales y a la Coordinación de Comunicación Social. La Presidencia de la República es la única institución en la que íntegramente el presupuesto asignado se canaliza a cubrir las necesidades de una sola persona, que no es otra que el habitante de la residencia oficial. Y algunos se quejan de que su salario es muy elevado. Con el actual o nuevo inquilino en Bucareli, la Secretaría de Gobernación gastaría cerca de 75 mil millones de pesos a lo largo de 2014, 16.3 por ciento más, en términos reales, que en 2013. De acuerdo con la propuesta del Ejecutivo, el grueso de esos dineros se canalizaría a la Policía Federal (22 mil millones de pesos), Prevención y Readaptación Social (18 mil 500 millones), Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (8 mil millones) y al Cisen (7 mil 537 millones, 165.3 por ciento más en términos reales con respecto a 2013). La Secretaría de Hacienda se puso humilde para 2014, y se auto propone una reducción presupuestal de 12.3 por ciento en términos reales, aunque recibirá no poco dinero: 41 mil 357 millones de pesos, que destinaría mayoritariamente al Servicio de Administración Tributaria (14 mil 200 millones de pesos) y a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (10 mil 808 millones), y se ahorra el presupuesto de la Comisión Nacional de Vivienda (6 mil 135 millones), que de un plumazo desaparece. La Secretaría de la Defensa Nacional pretende gastar 65 mil 237 millones de pesos, 3.6 por ciento más, en términos reales, que en 2013. Las rebanadas más gruesas se la llevarían la Comandancia de la I Región Militar (13 mil 477 millones de pesos), la Comandancia de la Fuerza Aérea Mexicana (7 mil 839 millones) y las direcciones generales de Sanidad (5 mil 738 millones) y de Ingenieros (3 mil 786 millones). El gasto propuesto para la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación asciende a 81 mil 461 millones de pesos, y de ellos la Dirección General de Operación y Explotación de Padrones se quedaría con 13 mil 572 millones, mientras a la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios le tocarían 8 mil 762 millones. Por lo que toca a la Secretaría de Educación Pública, el gasto propuesto asciende a casi 290 mil millones de pesos, pero en el desglose muchas son las áreas donde los tijeretazos están a la orden del día. Para no ir más lejos, al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes se le recorta 44.3 por ciento, en términos reales, del presupuesto, y al Instituto Mexicano de la Juventud simple y sencillamente lo dejan fuera de la jugada (su presupuesto desaparece). Lo anterior, desde luego, sin olvidar que las cámaras de Diputados y Senadores incrementarán sus presupuestos en 3.8 por ciento; el Poder Judicial en 12.7 por ciento, y el Instituto Federal Electoral en 8.1 por ciento, todos en términos reales, es decir, descontada la inflación. ¿Y de dónde saldrán los generosos aumentos presupuestales? De la cascada de impuestos que el Congreso tuvo a bien autorizar para los que están fuera del presupuesto. Las rebanadas del pastel Aunque parezca increíble, Andrés Manuel López Obrador apareció en la revista Forbes, aunque no lo hizo como si fuera uno de los hombres más ricos del planeta, sino en su calidad de líder progresista y defensor del oro negro mexicano. En entrevista publicada por ese medio de comunicación advierte que gracias al petróleo, México ha tenido estabilidad política y paz interna. Esto ha permitido que México y Estados Unidos desarrollen una relación armoniosa, en referencia a las cartas que recién envió a los presidentes de las trasnacionales petroleras que ya se frotan las manos por la reforma energética de Peña Nieto, a quien, subraya el Peje, el petróleo no le pertenece, ni al gobierno, ni al Estado; sólo al pueblo de México. Twitter: @cafevega D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com FUENTE: La Jornada

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