ANSIEDAD SOCIAL: ¿Cuándo es realmente un trastorno? por @Dr_Lammoglia

Publicado el abril 23, 2013, Bajo Columna de opinión, Autor MonaLisa.


Tomado de Facebook: Ernesto Lammoglia / 23 abril 2013 /

La ansiedad social, en distintos grados, es una condición casi universal. La mayor parte de las personas han tenido la experiencia de sentirse ansioso cuando, por alguna razón, son el foco de atención de los demás, como por ejemplo, dar una clase o hablar ante un grupo de personas. Sin embargo, para la mayoría, esta ansiedad no es lo suficientemente intensa como para generarles una preocupación, o bien, para limitar su desempeño.

De hecho, para muchos, cierto grado de ansiedad mejora su capacidad de funcionamiento. Desafortunadamente, para otros, estas situaciones les producen un estado severo de ansiedad que les impide llevar a cabo de manera adecuada y satisfactoria lo que se proponen. En ocasiones, el solo pensar en estar bajo las circunstancias temidas, les afecta, y hace que las eviten a toda costa, lo cual les genera un nivel importante de incapacidad y los limita de manera severa. Este tipo de personas corresponde, por lo tanto, al grupo de individuos que padecen trastornos de ansiedad social clínicamente significativos.

Si bien el manifestar ansiedad ante ciertas situaciones particulares no es algo atípico o patológico, en estos individuos la experimentación del estado ansioso los limita en sus funciones y la ansiedad que les genera es prácticamente insoportable.

Precisamente, como ya se mencionó, debido a que es frecuente que este tipo de experiencias a niveles menores sean presentadas por un buen número de personas en la población, se tiende a subestimar y a considerar trivial este tipo de condiciones que definitivamente, en sus niveles elevados, corresponde a una entidad clínica específica que requiere ser diagnosticada y tratada adecuadamente. Esta indiferencia, o bien la falta de conocimiento por quienes evalúan y atienden este tipo de pacientes, hace que el padecimiento sea con frecuencia subdiagnosticado. Quienes buscan ayuda, por lo general, escuchan a su médico decir que el problema es debido a timidez y que no se le debe dar tanta importancia. No obstante, para aquellos médicos con experiencia en el campo de la ansiedad, esta actitud les recuerda lo que frecuentemente se les dice a algunos pacientes con depresión mayor: ” el problema es muy simple: usted está un poco triste”. Esta situación ha hecho que el trastorno de ansiedad social hay sido una entidad clínica poco estudiada en los últimos años.

Artículo de Phillip T. Ninan, comentado por el Dr. Carlos Hernán Berlanga Cisneros en: Avances en el reconocimiento y tratamiento del Trastorno de Ansiedad: retrospectiva a 10 años. Psychopharmacology Bulletin 2003; 37, Fascículo 8 (Suppl 1): 89-96.

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