Michoacán, un proceso atípico

Publicado el noviembre 6, 2011, Bajo Nacional, Política, Autor MonaLisa.


El PRD se juega su permanencia, el PRI aceita su maquinaria y el PAN apuesta por la hermana del Presidente en un estado azotado por la violencia. Foto: Notimex

2011-11-06 / Milenio
La última elección de 2011 en la antesala de la disputa presidencial se dará en Michoacán, donde se vive un proceso atípico. El PRD se juega su permanencia, otros 3 años y siete meses al frente del gobierno; el PRI aceita su maquinaria y el PAN pone a prueba al presidente Felipe Calderón con la candidatura de su hermana, Luisa María en un estado azotado por la violencia.

El partido en el gobierno, los últimos 10 años, ha apostado por la estructura para ratificar el triunfo que obtuvo Leonel Godoy con apenas un margen de cuatro puntos frente a su único competidor, el PAN.

La fuerza del PRI se concentra en Morelia, la capital del estado que aporta 100 mil votos y que hace la diferencia en una contienda que se prevé, será a tercios.

El PAN no tiene de su lado estructura; sin embargo, al frente de la candidatura a la gubernatura del estado a una mujer, la hermana del presidente Felipe Calderón, que en su estado natal tiene niveles de aceptación del doble que el gobernador perredista.

La falta de estructura no es desventaja

El panismo compite en Michoacán contra las estructuras consolidadas del PRI y del PRD; sin embargo, apuesta a ganar en las zonas urbanas del estado, mantener bastiones como Uruapan, Zamora y La Piedad y obtener 800 mil votos que garanticen el sufragio. Al menos 650 mil en los municipios y 130 mil tan sólo en la capital del estado, según comentó el dirigente estatal Germán Tena. El objetivo, dijo, es ganar 10 de los 24 distritos, 30 alcaldías de los 113.

De la mano del PRI en 8 municipios y en coalición con Nueva Alianza, el PAN tiene el respaldo de la estructura de ese partido, al que le pagó con la candidatura en dos municipios, así como un espacio en los primeros lugares de la lista plurinominal.

La campaña del PAN tuvo un giro tras el asesinato del alcalde de La Piedad, Ricardo Guzmán. Luisa María Calderón modificó su discurso, lo enfocó al voto para callar el silencio del temor ciudadano. El partido resalta al extinto edil como el mejor que ha tenido La Piedad.

En entrevista, German Tena reveló, antes del asesinato del alcalde, que su partido envió información sobre amenazas a cinco candidatos a presidentes municipales al protocolo de seguridad y ubicó por lo menos una decena de focos rojos por inseguridad el día de la jornada electoral.

Entre los puntos conflictivos, ubicados principalmente al sur del estado, en la Tierra Caliente y en la cercanía con el Estado de México se encuentran los municipios de Maravatío, Zitácuaro, Huetamo, Artega, Apatzingán, Aquila y Sahuayo. Además de Cherán, sitiado por sus pobladores, quienes se niegan a que se realicen comicios ahí.

El PAN fue el único partido que no postuló candidato a alcalde, el resto de los partidos registraron fórmula única.

La movilización desde la capital

El PRI busca regresar al gobierno del estado 10 años después de haberlo entregado al PRD. Dividió el estado en tres para la organización de su estructura electoral, misma que es coordinada desde Morelia por Humberto Moreira, quien acude, desde el arranque de la campaña, al menos dos días a la semana. La apuesta es movilizar a 23 mil promotores del voto el 13 de noviembre.

La desventaja priista de tener en Fausto Vallejo a un candidato conocido sólo en la capital del estado, que ha gobernado en cuatro ocasiones, es contrarrestada con la operación política de Moreira y del delegado especial del partido, Fernando Moreno Peña. Los liderazgos estatales Jesús Reyna, ex candidato a la gubernatura del estado, así como Víctor Manuel Silva, presidente de la asociación de ex presidentes del PRI michoacano, son responsables de la estructura en las regiones.

El PRI hizo una operación cicatriz tras su proceso interno, como mecanismo de supervivencia en el estado, y recurrió tanto a Jesús Reyna como a Víctor Silva para hacerse cargo del control de la estructura electoral, que apuesta a recuperar espacios perdidos, porque aunque gobierna en 54 municipios, la mayoría son pequeños. Actualmente tiene 5 de los 24 distritos locales.

De acuerdo con la estrategia priista, la intención es arrasar en la capital del estado y ganar 75 municipios y meter una votación de 900 mil sufragios a través del trabajo de los 23 mil promotores registrados en las 2 mil 775 secciones del estado.

Moreira no acompaña a Vallejo a sus actos de campaña. Criticado porque encontró exilio en Michoacán, el dirigente nacional del PRI encabeza dos veces por semana reuniones con los responsables de la estructura que se tejió desde la capital del estado.

Escenario adverso

En la trinchera perredista, el rechazo al gobierno de Godoy se ha convertido en un lastre para Silvano Aureoles, quien no era el preferido en la sucesión. Diez años después de arribar al poder en la tierra del cardenismo, el PRD apuesta a la estructura con que cuenta para ratificar el gobierno en un escenario adverso, donde todos los estudios de opinión ubican al gobierno estatal con calificaciones reprobatorias.

El PRD asegura que el 13 de noviembre habrá más de 30 mil promotores del voto que se encargarán de la movilización de la estructura. Pero tiene tres representantes por cada una de las casillas que serán instaladas, lo que suma por lo menos 20 mil representantes más.

“La competencia es con el PRI porque tiene estructura, aunque ya vieja, además porque con ese partido nos disputamos una parte del voto verde y además hay un posicionamiento de marca, más allá del candidato, esa sensación de que el PRI gana, que ha hecho que se reposicione”, dijo el candidato a la gubernatura del estado, Silvano Aureoles.

Aseguró que el triunfo del PRI en Michoacán no es una obsesión para ese partido, “porque si no ganan no pasa nada, simplemente están jugando a ganar, pero no se juegan la vida como el PAN que no tiene estructura y tiene una candidata inflada”.

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