La marimba dejó de sonar; murió Alberto Peña Ríos

Publicado el noviembre 3, 2011, Bajo cultura, Noticias, Autor MonaLisa.


Precursor de la marimba en Chiapas. Foto: Diario del Sur
Organización Editorial Mexicana / 2 Nov 2011 / Eduardo Torres/Diario del Sur

Tapachula, Chiapas.- El músico chiapaneco oriundo de Tonalá, Alberto Peña Ríos, dejó de existir el martes a los 73 años de edad.

El maestro dominador del hormiguillo en todo su esplendor, la conjunción de los sonidos que sólo la marimba puede reunir, por ser el único instrumento que puede tocarse en grupo, pasó sus últimos años de vida en la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez.

El talento y precursor de la marimba en Chiapas nació el 10 de marzo de 1938. Desde temprana edad se dedicó a la labor que le llenaba las entrañas y que sus genes le dictaban desarrollar: la música, pues heredó el talento de su padre Felipe Peña Palacios, quien lo condujo por la senda correcta para ejecutar mágicas interpretaciones.

Pronto surgió entre sus manos que dominaban los “bolillos”, la idea de formar la agrupación de marimbistas denominada Marimba Orquesta Peña Ríos, la cual ha ganado proyección internacional a través del sonar de las maderas elegantes que resuenan en los oídos de propios y extraños.

Su rápida aceptación entre la gente llevó a la agrupación a presentar en escenarios de la República Mexicana y en países de Europa y todo América.

De su brillante mente, y junto a muchos de sus hijos que conformaban la famosa marimba orquesta, nacieron 64 discos que llevaban impregnada la esencia de un Chiapas lleno de folclore e idiosincrasia pura y diáfana como las bellezas naturales de la entidad, de las que tanto hablaba en cada una de sus letras.

Entre sus composiciones destacan Chiapas, Ecos de marimba, Ejecución, Corazón de niño, Parque jardín de la marimba, Sonata, Corazón abierto y otras.

El músico chiapaneco preparaba un disco con 20 canciones de marimba para niños, listas para que otros infantes las ejecutaran, pero la vida decidió que su periplo terminara. Salió de Tonalá para encontrarse con el mundo a través de la música, hoy, probablemente, regresa a tierras turulas para quedarse en su última morada, entre olor a madera, llantos y la alegría que a muchos contagio a través de sus melodías.

Chiapas, México y el ámbito musical están de luto. Se fue un grande de la música regional y uno de los pocos que sabían acariciar las maderas reunidas que salpicaban melodías.

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