Carta Mauricio Fernández a Felipe Calderón desde Monterrey ¡Uf! #CasinoRoyale

Publicado el septiembre 1, 2011, Bajo Columna de opinión, Autor MonaLisa.

Señor Presidente Felipe Calderón Hinojosa:

Perdón si me dejo atropellar por mis pensamientos pero mis emociones me sobrepasan y no puedo más que ser la respuesta del espejo certero de una realidad que vivo día a día, especialmente después de este jueves trágico.

Hoy me he levantado escuchando el clásico y absurdo discurso de la trillada frase de la rigurosa condena y consternación de los actos cobardes y (nuevo adjetivo de moda) barbarie. No sé porque pero cada vez que escucho este tipo de frases lo siento con un tono que desencaja en lo absoluto con la mirada en su expresión. Pareciera que en esos ojos se reflejara un pedazo de conciencia en la cual recae una gran responsabilidad pero que al hablar dejara que las palabras fluyan con la vana esperanza de querer convencerse ante una autocomplaciente y famélica ilusión.

En palabras coloquiales, esto no es, más que nadar innecesariamente en la ignorancia. Quizás esto no sería tan grave si no fuera porque al final de su discurso Usted piensa que lo dicho es cierto. Créame, el pueblo no es más ignorante que quien tiene la convicción de que si lo es.

Señor Presidente; Déjeme decirle que está Usted muy equivocado si piensa que esta guerra, que desafortunadamente estamos sufriendo, se va a ganar a través de la violencia. No puedo creer que no se haya dado cuenta que la raíz de este gran problema se llama POBREZA. Hasta la fecha no he sabido en la historia universal de ninguna civilización que haya erradicado a la pobreza a base de muertes. Hasta el día de hoy, no se han fabricado las suficientes balas para erradicar la pobreza.

Con esto no quiero decir de ninguna manera que justifico y mucho menos acepto los actos tan degradantes que estos últimos años nos han tenido viviendo con temor. Pero si trato, porque al menos trato (debería Ud. practicar este hábito) de comprender el porqué de estos actos y no solo castigar el acto por sí mismo. Si vivimos en una secuencia de causa-efecto, le propongo que hagamos una retrospectiva y analice el origen de los problemas que ahora nos están sometiendo como país.

Disculpe, pero Ud. ha cometido el grandísimo error de manejar este país como si fuera una empresa privada. Es cierto, usted ha buscado siempre tener índices positivos para que a grandes rasgos macroeconómicos México tenga luzca resultados que parecen favorables. Pero desafortunadamente el país NO es una empresa privada. Normalmente estos índices en un país con una sociedad viviendo en una desigualdad de tan gran magnitud como la nuestra puede ser manipulada ofreciendo apoyos a muchas magna corporaciones que manejan grandes sumas de dinero y que nada tienen que ver con la mayoría de los mexicanos; tal y como se ha hecho en los últimos años. La realidad es que existen más de 52 millones de mexicanos que viven en la pobreza y más de 12 millones viven en pobreza extrema en nuestro país, es decir mas del 50% de la población vive inmiscuida en la pobreza. Paradójicamente todo esto sucede en un país donde se encuentra quien se hace llamar el empresario más rico del mundo. Esto último solo deja como resultado un país con una desigualdad social casi sin precedentes. ¿De verdad Usted se sorprende de los resultados tan tristes en cuanto a la seguridad social?

Mientras los recursos federales no estén destinados a mejorar la calidad de vida de los más necesitados de este país, este problema social jamás tocará fondo.

Olvidémonos de dar resultados que parezcan buenos en papel. La exclusión del pobre en el desarrollo de un país solo puede resultar en violencia o en una tendencia de revuelta (por no decir la palabra prohibida que clasifica nuestro 20 de noviembre) en donde lo que no se da, se toma.

Es cierto, no podemos por arte de magia hacer al pobre rico y al rico pobre, pero si trabajar URGENTEMENTE para que por primera vez en la historia de este país exista esa plataforma llamada IGUALDAD DE OPORTUNIDADES.

Para lograr esto, lo primero es empezar con una educación DE CALIDAD. Esto jamás será posible mientras la educación de nuestros hijos este a cargo de su socia la “maestra” Elba Esther Gordillo. El más grande crimen de ante este país, y me permito decir con todo el dolor del mundo que antes que el narcotráfico, es el enriquecimiento ilícito a través del recurso federal destinado a la educación. Cada centavo desviado de la educación de nuestro pueblo es un centavo que afecta de manera directamente proporcional al futuro de nuestro país. Lo más reprobable Señor Presidente, es que Ud. permita esto.

De igual manera para mi es inconcebible que Ud. se haya aventurado a costa de nuestras vidas a una guerra en donde la sociedad es la única prisionera sabiendo que su Sistema Jurídico Federal no está preparado para enfrentarla. Datos duros. El 98% de los crímenes en este país quedan impunes. Así que por favor ya no ofrezca cifras de las capturas del Gobierno Federal, mejor dennos cifras de cuantos criminales capturados después de 5 años continúan en cautiverio. Si la tasa de esta última solicitud no es arriba del 90%, entonces su gobierno es el principal promotor de la impunidad. Perdóneme pero no se puede ir a pescar al mar con las redes rotas.

Por favor ya no mencione en su discurso que no dejará a Nuevo León solo. Suena muy bonito pero cuando en la entidad ya sea por parte del municipio o estado se clausuran casinos que son irregulares pero operan bajo amparos federales, Usted ya nos dejo MUY solos. Otro favor, cuando dijo que los Estados Unidos ponen las armas y nosotros los muertos, no se incluya. Los muertos los ponemos nosotros, sus seres queridos, no Usted.

Tenga la seguridad de que como sociedad los Neoleoneses no vamos a ceder un metro más. Seguiremos trabajando cada vez mas fuerte porque este es NUESTRO estado, y Monterrey es NUESTRA ciudad. Al menos en lo personal no pienso ceder esta Tierra Bendita que me ha dado lo que soy, y a la cual le estoy totalmente agradecido. Por mi, por mi familia, y por mi comunidad seguiré trabajando con todos mis valores, mi empeño y por supuesto que seguiré viviendo y recuperando Nuevo León. Nuestro estado está más vivo y más unido que nunca, lo invito a que REALMENTE se sume a este esfuerzo.

ATENTAMENTE

Ing. Mauricio A. Fernández Leal

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One Reply to "Carta Mauricio Fernández a Felipe Calderón desde Monterrey ¡Uf! #CasinoRoyale"

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cesar  on septiembre 26, 2011

No defiendo al FECAL pero creo que no sólo es

combatir a la pobreza o luchar por la educación lo

que hace falta, también es hacer cultura como

sociedad, no cultura de apreciación artística, si

no modificar las costumbres de todos , me parece

fatal que exista una narco-cultura creciente, como

si fuera genial tener dinero, camionetas, el mejor

alcohol, las mejor viejas y los mejores carros,

creo que el punto aquí es dejar de ser sólo unos

gansters superficiales e idiotas.
No se puede eliminar ese pensamiento por que se a

mitificado y ahora son leyendas épicas, cualquier

Narco idiota que se le ocurra presumir de la

opulencia que se gana a costa de las vidas de

inocentes, es respetado y se gna un lugar en

nuestra sociedad y para ese imbecil está bien,

ahora, ni siquiera se puede justificar que se

trata de narcos contra narcos, por que crímenes

brutales como el secuestro, mutilación y

pendejadas narco las alabamos por que nos encanta

andar bien pedos, bien locos, cargar metras y

tener las morras más buenas ¿Pues en que putas nos

hemos convertido? negros del bronx cantando rolas

de asesinatos y opulencia, por que a esos compas

no les va muy bien con el estilo de vida que es

muy similar y además fue primero al nuestro, se

alaba al pendejo que tiene dinero a costa de la

vida de inocentes, en las fiestas, en las charlas

como sociedad.
No se trata de sólo atacar al presidente o imitar

al ganster extranjero (italiano o afroamericano),

se trata de condenar primero esa cultura y exigir

en las calles nuestro derecho inherente a

transitar sin miedo por México, yo que vivo en el

DF que es una coladera de ratas, me aterra ir al

norte, me aterra ir a Guerrero o a Mechoacán, no

sea que me confundan con un AFI por extraño que

les parezca, creo que mientras no cambiemos

nuestra mentalidad TODOS ningún presidente podrá

condenar socialmente a este cáncer, mientras nos

dejemos aplastar por el crimen organizado y el

gobierno desorganizado, está de más, esperar que

el presidente que es un pendejo, nos solucione. Si

ese idiota no puede, nosotros unidos en las calles

intentémoslo, pero sin decir que ese esfuerzo no

nos pertenece