México en Wikileaks: Para EU, Peña Nieto está hecho en el molde del anquilosado PRI

Publicado el mayo 23, 2011, Bajo Noticias, Autor MonaLisa.


A Estados Unidos no le sorprendió que después de los comicios de 2009 Enrique Peña solicitara apoyo a ese gobierno en materia judicial y de seguridad / Foto Cristina Rodríguez

* “No es reconocido por su transparencia cuando se trata de amigos”

Blanche Petrich / Periódico La Jornada / Lunes 23 de mayo de 2011
El PRI suele presentar al gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, como representante “de un partido más joven, más fresco y moderno, adaptado a las nuevas realidades democráticas de México”. Y por supuesto, como el “futuro presidente de México”.

Sin embargo, para analistas de la embajada de Estados Unidos que realizaron una gira de dos días a la entidad el 10 y 11 de septiembre de 2009, el político, a quien llaman “ahijado del ex presidente Carlos Salinas”, más bien “parece cortado con la misma tijera” que la vieja guardia príista.

“Hecho en el molde del anquilosado PRI mexiquense, Peña Nieto no es reconocido precisamente por su transparencia, cuando se trata de amigos y aliados”, como fue el caso de la protección que brindó a su antecesor, el ex gobernador Arturo Montiel, para evitar que fuera investigado por corrupción al principio de su administración.

Todo esto y más dicen los funcionarios de la sección política de la embajada de Estados Unidos en un extenso cable clasificado como confidencial y delicado, el 09MEXICO2778, fechado el 24 de septiembre, filtrado por Wikileaks a La Jornada, en el que reportan a sus superiores en el Departamento de Estados sus impresiones sobre el entorno del mandatario estatal.

Sostienen que el PRI del estado de México “tiene fama de aprovechar las fisuras existentes en materia de transparencia para hacerse de fondos de campaña. En vista de la gran cantidad de dinero que fluye por la entidad y dada la posición que tiene Peña Nieto como puntero en la carrera presidencial, no parece improbable que su administración esté sacando ventaja de esta situación”.

La visita fue por invitación de la Oficina de Asuntos Internacionales del gobierno en Toluca para diplomáticos de la sección política de la misión estadunidense. Con una agenda de entrevistas “orquestada en detalle con interlocutores seleccionados personalmente por funcionarios del gobierno”, se les ofreció una “perspectiva poco equilibrada sobre la actuación del gobernador que aspira a ser presidente”.

Para los asesores estadunidenses, son obvios los verdaderos motivos de este “redoblado acercamiento” de Peña Nieto a Estados Unidos como parte de su preparación para la carrera presidencial.

El gobernador-aspirante –expresa el despacho en sus conclusiones–“está dispuesto a demostrarnos que está listo para la Presidencia. Por tanto, es de esperar que en los próximos tres años de precampaña y campaña intente cortejarnos de manera cada vez más intensa”.

A pesar de que los anfitriones cuidaron todos los detalles para presentar su mejor cara –y presumiblemente ocultar bajo la alfombra lo negativo–, el reporte sometido por la embajada a Washington destaca algunos aspectos del desempeño estatal que dejaban que desear en 2009, y que en 2011 siguen igual. Se menciona, por ejemplo, el incumplimiento en el estado de México en la aplicación de los controles de confianza de mandos y operativos de las instituciones policiales y de procuración de justicia.

Dice el cable que las autoridades estatales aseguraron que estaban “muy activos” instalando los centros de evaluación para aplicar el modelo de control ordenado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública en 2008. “Pero sólo un dos por ciento de los oficiales se han sometido al examen.”

Datos más recientes –según una nota de Gustavo Castillo publicada el 4 de abril de 2011 en La Jornada– citan que en el estado de México había un cumplimiento de apenas 10 por ciento en los citados controles. En el primer semestre de 2011, sólo acudieron mil 800 policías municipales y de la Agencia de Seguridad Estatal, de un total de 75 mil.

Más aún, los visitantes de la embajada identifican inequívocamente a Peña Nieto como un candidato de Televisa: “Es generalmente aceptado que el monopolio televisivo apoya al gobernador y le ofrece grandes cantidades de tiempo al aire y todo tipo de coberturas.”

Dicho todo lo anterior, el cable aclara. “No hay que subestimar la agudeza y habilidad política de Peña Nieto, o de su equipo. Es evidente que cuenta con asesoría de expertos en el manejo de su imagen y en sus relaciones públicas. Prueba de ello es su propaganda de los ‘600 compromisos ciudadanos’.”

Esta gira de trabajo, sobre todo, permitió a los visitantes darse una nítida idea sobre “el estilo personal de gobernar” de Peña Nieto, según afirman los autores del cable, que fue titulado Una mirada al estado de México, una aldea Potemkin. Éste es un término del repertorio político de la guerra fría que se refiere a los proyectos fachada que se presentan con fines de crear una ilusión de progreso y para ocultar una realidad menos idílica. Alude a las visitas guiadas que solían organizar los antiguos comunistas de la Unión Soviética por aldeas escenográficas donde se mostraba a los visitantes extranjeros un falso bienestar y desarrollo.

El cable concluye: “Obviamente el gobernador está haciendo política con la mira en la elección presidencial de 2010, y sus gestos para acercarse al gobierno de Estados Unidos no son una excepción. No nos sorprende que inmediatamente después del éxito (del PRI) en las elecciones intermedias de julio, que liberó el freno a sus ambiciones, solicitara la cooperación de nuestro gobierno en materia judicial y de seguridad, que incluye intercambio de información, tecnología, capacitación para la investigación y asistencia”.

El repentino aumento de personal en la Oficina de Asuntos Internacionales en Toluca –de ocho a 35 personas contratadas– es interpretado así en este cable: “El gobernador está puliendo sus credenciales internacionales”. Los nuevos miembros de la oficina “están perfectamente familiarizados con lo que el gobierno de Estados Unidos quiere oír sobre inversiones, inmigración y asuntos de seguridad”.

Jugando con las palabras de los “600 compromisos” que articulan la propaganda peñanietista, el analista resume: “Está claro el compromiso de Peña Nieto con los proyectos de infraestructura popular; lo que no queda claro es su compromiso con una reforma progresista”.

Reconoce que su influencia, dominante en la mayoría de los municipios del estado, en el Congreso local y en una gran porción de la Cámara de Diputados, dará a Peña Nieto la posibilidad de marcar el paso de la política a nivel estatal y en menor medida a escala federal en los próximos tres años.

La gira de los diplomáticos estadunidenses tuvo lugar en un momento cumbre del gobierno de Peña Nieto, justo a la mitad de su término y después de las elecciones intermedias del 5 de julio (en las que el PRI pasó a controlar 97 de los 125 municipios mexiquenses, 40 de los 45 escaños del Congreso local y 38 de los 40 diputados federales electos en el Edomex). En el proceso –reconoce el cable–, el priísta “pasó la prueba del ácido, pudo demostrar que es capaz de obtener resultados electorales favorables para su partido y que es algo más que una cara bonita”.

Uno de sus interlocutores, el subsecretario de Gobierno, Alejandro Nieto Enríquez, admitió que Peña Nieto tendría a partir de ese momento “manos libres” para implementar todos sus proyectos, sobre todo ante el declive del PAN y el PRD en las inmediaciones del estado.

El asesor político que redactó el despacho hace la observación de que 14 de los 19 gobernadores del PRI acudieron a su informe anual como demostración de su “creciente poder”. Advierte que, aunque “es demasiado pronto para asegurar que todo el PRI cerrará filas en torno a Peña Nieto (es apenas 2009), la mayoría de los funcionarios electos del partido están midiendo los beneficios que pueden obtener estrechando su relación con él”.

Entre los factores que determinaron los éxitos del PRI, observados por el analista de la embajada, se mencionan las constantes pugnas internas del PRD y el costo que significó para el PAN el deterioro de la economía del país. Pero también reconoce el peso que tuvo la popularidad de Peña Nieto (70 por ciento en una encuesta de esos tiempos, que los estadunidenses consideran confiable). “Esto le da al PRI un impulso que le hacía mucha falta.”

Pero, agrega, “aquí la cuestión es ver hasta qué punto esta popularidad es resultado del carisma personal del gobernador y del cuidado que pone en labrar su imagen o qué tanto tiene que ver con un trabajo serio para mejorar las condiciones de su estado y llevar a cabo reformas necesarias”.

En la gira mexiquense los funcionarios de Peña Nieto abrieron a los visitantes de EU las puertas de su aparato de seguridad. Los llevaron a conocer el C-4 de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE) para observar el trabajo de sus analistas que procesan información de diversos bancos de datos en colaboración con las secretarías de la Defensa y Seguridad Pública federal, y los equipos de paramédicos y bomberos.

A los visitantes les llamó la atención que la procuraduría estatal no está físicamente presente en el C-4. Los funcionarios de la ASE explicaron que existe un “teléfono rojo” para comunicarse permanentemente con la procuraduría, pero que esa comunicación “no siempre es fácil”. En el estado de México se recibe asistencia de Alemania, Israel, Colombia, España y Chile para la operación del C-4.

El cable recuerda que el estado de México, con sus ciudades sobrepobladas y áreas rurales empobrecidas, es “tierra fértil para todo tipo de criminalidad”, en particular la relacionada con el narcotráfico. Según estadísticas de la propia misión diplomática, los homicidios vinculados al narco registran una constante tendencia al alza. En 2006 fueron 31; en 2007, 11. En 2008 se disparan a 360. Y hasta septiembre de 2009, fecha del cable, eran 231 asesinatos. Ese año la entidad mexiquense ocupaba el sexto lugar en la lista de estados con altos niveles de violencia relacionados con el comercio de drogas.

En lo que señalan como una poco plural selección de interlocutores de la sociedad civil que fueron programados para entrevistarse con la delegación estadunidense, el cable menciona a Ernesto Cárdenas, “de la muy respetada organización no gubernamental Insyde (Instituto para la Seguridad y la Democracia)”, quien elogió el funcionamiento del C-4.

Por otro lado, ponen en duda algunas informaciones que recibieron sobre el desarrollo económico del estado, en particular las obras carreteras para unir los puertos del Pacífico en Michoacán con los del Golfo en Veracruz, para hacer del estado de México un eje logístico. El analista menciona “la casi increíble cifra que nos dieron de un 6 por ciento de crecimiento el año pasado”.

“¿El mismo viejo PRI?”

El autor del cable refiere un momento de la conversación que no ha de haber sido cómodo para sus anfitriones. “Presionamos para que nos explicaran en qué radica la popularidad de Peña Nieto. Los funcionarios respondieron explicando los ‘600 compromisos’ o promesas de campaña”, que el gobernador firmó ante notario al inicio de su administración. “A nuestros asesores políticos esto les olió más a populismo que a logros duraderos para mejorar las condiciones del estado.”

El cable describe el paisaje recurrente en el Edomex, donde en cada edificio público, cada tramo carretero, cada hospital y cada esquina exhibe la propaganda “Cumpliendo con el compromiso”.

Pero, añade el texto, “el trabajo serio ha sido más lento. El estado de México está rezagado en competitividad. En las estadísticas de eficiencia en los negocios de 2009 ocupa el lugar 28 (de las 31 entidades de México). El Edomex todavía no aprueba la legislación necesaria para reformar su sistema judicial, dejando a Peña Nieto muy atrás de otros , y sólo 2 por ciento de sus agentes de seguridad han sido sometidos a un proceso de investigación. Está claro que el gobernador está comprometido con los proyectos de infraestructura populares; no está claro su compromiso con reformas progresistas”.

Seleccionados con cuidado para atender a los representantes de Washington, los funcionarios de la oficina de asuntos internacionales de Toluca también pasaron un trago amargo a la hora de explicar “por qué Peña Nieto representa un PRI más moderno”. Dice el cable: “Despotricaron contra los sindicatos anquilosados y los monopolios, pero en la siguiente parrafada sugirieron que ese sistema de intereses políticos y económicos se aglutinará en torno a Peña Nieto para llevarlo a la Presidencia. Interrogados sobre cómo le hará entonces el gobernador para romper con las fuerzas que lo respaldaron, los funcionarios mexiquenses articularon vagas respuestas sobre cómo sólo desde adentro se puede cambiar el sistema y cómo solamente el PRI es capaz de hacerlo”.

Con información de Israel Dávila, corresponsal

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